domingo, 28 de julio de 2013

NO RENUNCIES...

                 "El talento es algo bastante corriente. No escasea
                  la inteligencia, sino la constancia."
 
                                                             Doris Lessing.



Cuando el camino se hace cuesta arriba,
NO LO DEJES.

Cuando las cosas andan mal -como a veces sucede-
NO ABANDONES.

Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas,
NO TE RINDAS.

Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar
NO TE CAIGAS.

Cuando la suerte, te sea adversa,
y no encuentres fuerzas para seguir
NO RENUNCIES.

Cuando no encuentres compañeros de lucha,
NO TE APURES.

¡Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y Siente en cada minuto de tu vida,
deja que tu alma "vuele libre"
por los jardines hermosos de la confianza
en algo superior que llega donde nuestra
visión no puede alcanzar,
pero sí nuestro corazón puede sentir.

Tu alma desea estar libre
para darte fuerza y estímulo!
¡INTENTA!

Cierra los ojos por algunos minutos
y deja tus pensamientos volar
por sitios de amor.

No podemos cambiar el mundo,
ni quitar todo el dolor de la tierra,
ni tener ya resueltos todos nuestros problemas,
pero podemos a cada minuto
mirar con ojos del amor a cada cosa.
Si pensamos que todo es pasajero,
miraremos con cariño lo negativo
que te encamina a la elevación y perfección,
y luego observaremos con felicidad
el cambio del mal en bien,
de tristezas en alegrías.
Lo que hoy nos hace sonreír
fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.
Nuestras faltas de hoy también son
las alegrías de mañana.
Las personas se van,
los amores se pierden en el tiempo,
los problemas se solucionan,
hasta el mismo sol se va cada noche
para renacer al día siguiente...
no te quedes en el medio del camino
porque allá, adelante...
algo te espera!!

COMIENZA AHORA

               "El mejor recurso de nuestros días para ahorrar en
                 mano de obra es 'mañana'."
                                             Charles Thomson Rees Wilson
 
Comienza con lo que tienes,
no con lo que hace falta
Tú ya tienes todo lo que necesitas para comenzar a crear tu futuro.
Sin embargo, a veces te encuentras diciendo:
"Si tan sólo tuviera esto... si al menos esto fuera distinto... si tuviera más dinero...
No exageres la importancia de las cosas que no tienes.
Empieza con lo que tienes. No con lo que te hace falta.
No permitas que aquello que no puedes hacer, te impida hacer lo que sí puedes.
La pasividad prolongada paraliza la iniciativa.
Para la mente que vacila, todo parece imposible.
No esperes que existan circunstancias extraordinarias para hacer el bien;
hazlo en las situaciones comunes.

No necesitas más energía, habilidad ni mayores oportunidades.
Lo que debes hacer es sacarle provecho a lo que ya tienes.
"El encanto de lo distante y lo difícil es engañoso".
"La gran oportunidad se encuentra donde está", dijo John Burroughs.

Lo que puedes hacer ahora es la única influencia que tienes sobre tu futuro.
La grandeza verdadera consiste en demostrar excelencia en las pequeñas cosas.
No te quejes porque no tienes lo que quieres.
Agradece no recibir lo que mereces.
No serás feliz hasta que no aprendas a sacarle provecho a lo que ya tienes.

No te preocupes por lo que no tienes.
La alegría nunca vendrá a quienes no saben sentirla con lo que ya poseen.
La mayoría de las personas cometen el error de buscar muy lejos aquello que está cerca.

Nadie logró el éxito mientras esperaba que todas las condiciones fueran "ideales".
La Biblia dice: " El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará".
Esto significa que si esperas a que se den las condiciones perfectas, nunca llegarás a nada.
No pierdas el tiempo con dudas y temores acerca de lo que no tienes.
Dedícate de lleno a terminar la tarea que tienes en tus manos,
sabiendo que el correcto desenvolvimiento actual es la mejor preparación para tus años venideros.
Simplemente hazlo, con lo que tienes.
John Mason
 
"Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo"
Proverbio Alemán

QUE LINDO SERIA....

                      "Es duro caer, pero es peor no haber intentado
                        nunca subir."
 
                                                Theodore Roosevelt .
 
 
 
Nuestra vida está llena de sueños. Pero soñar es una cosa y ver qué hacemos con nuestros sueños es otra.
Por eso, la pregunta es, qué hicimos, qué hacemos y qué haremos con esa búsqueda llena de esperanzas que los sueños, ellos, prometieron para bien y para mal a nuestras ansias.
El sueño del que hablamos no es una gran cosa en sí mismo: una imagen de algo que parece atractivo, deseable o por lo menos cargado de cierta energía propia o ajena, que se nos presenta en el mundo del imaginario.
Nada más y nada menos.
Pero si permito que el sueño me fascine, si empiezo a pensar “qué lindo sería”, ese sueño puede transformarse en una fantasía.
Ya no es el sueño que sueño mientras duermo.
La fantasía es el sueño que sueño despierto; el sueño del que soy conciente, el que puedo evocar, pensar y hasta compartir.
“Qué lindo sería” es el símbolo de que el sueño se ha transformado.
Ahora bien, si me permito probarme esa fantasía, si me la pongo como si fuese una chaqueta y veo qué tal me queda, si me miro en el espejo interno para ver cómo me calza y demás… entonces la fantasía se vuelve una ilusión.
Y una ilusión es bastante más que una fantasía, porque ya no la pienso en términos de que sería lindo, sino de “cómo me gustaría”. Porque ahora es mía.
Ilusionarse es adueñarse de una fantasía.
Ilusionarse es hacer propia la imagen soñada.
La ilusión es como una semilla: si la riego, si la cuido, si la hago crecer, quizás se transforme en deseo.
Y eso es mucho más que una ilusión, porque el “qué lindo sería” se ha vuelto un “yo quiero”.
Y cuando llegó ahí, son otras las cosas que me pasan.
Me doy cuenta de que aquello que “yo quiero” forma parte de quien yo soy.
En suma, el sueño ha evolucionado desde aquel momento de inconciencia inicial, hasta la instancia en que claramente se transformó en deseo sin perder el contenido con el cual nació.
Sin embargo, la historia de los sueños no termina aquí; muy por el contrario, es precisamente acá, cuando percibo el deseo, donde todo empieza.
Es verdad que estamos llenos de deseos, pero estos por sí mismos no conducen más que a acumular una cantidad de energía necesaria para empezar el proceso que conduzca a la acción. Porque… ¿qué pasaría con los deseos si nunca llegaran a transformarse en una acción?
Simplemente acumularíamos más y más de esa energía interna que sin vía de salida terminaría tarde o temprano explotando en algún accionar sustitutivo.
Si un sueño permanece escondido y reprimido puede terminar en un deseo que enferma, volviéndose síntoma; y aún si con suerte no llegara a somatizarse el deseo sin acción es capaz de interrumpir toda conexión pertinente con nuestra realidad de aquí y ahora.
El deseo es nada más y nada menos que la batería, el nutriente, el combustible de cada una de mis actitudes.
El deseo adquiere sentido cuando soy capaz de transformarlo en una acción.
El deseo me sirve únicamente en la medida en que se encamine hacia la acción que la satisfaga. Nuestra mente trabaja en forma constante para transformar cada deseo en alguna acción.
Cada cosa que yo hago y cada cosa que decido dejar de hacer está motivada por un deseo, pueda yo identificarlo o no.

                                                          Jorge Bucay

EL QUE PERSEVERA, ALCANZA.

                 "Si se siembra la semilla con fe y se cuida con
                   perseverancia, sólo será cuestión de tiempo
                   recoger sus frutos."
 
                                                    Thomas Carlyle
 

El camino para alcanzar el éxito, suele ser largo, tortuoso y dificil, y aunque está disponible para todo el mundo, son pocas las personas que están dispuestas a asumir el costo para alcanzarlo. Todo premio suele tener un precio y el precio para alcanzar el éxito son los obstáculos que siempre habrán de presentarse camino hacia la meta. Para vencerlos visualice la victoria, disciplinese y persevere.
Está comprobado que tan sólo el 5% de las personas logra alcanzar sus sueños. Con un porcentaje tan bajo podríamos pensar que el éxito no es para todo el mundo y que depende quizás de mejores oportunidades para algunos, a diferencia de otros. Más preparación en el campo profesional o un mejor nivel económico.
Ciertamente, estos pueden ser factores importantes para lograrlo, pero tenerlos tampoco garantizan el éxito. La diferencia entre el que fracasa y el que triunfa es su determinación para persistir a pesar de las dificultades, obstáculos y aún fracasos, para lograr sus propósitos.

La determinación es fundamental para alcanzar el éxito, porque significa que quien se decide a conseguir algo lo consigue. Para triunfar es necesario practicar actitudes positivas, buscando las razones para hacer las cosas, en vez de buscar excusas para no hacerlas. Si mantenemos el entusiasmo y la fe puestas en el premio (objetivo), con seguridad que poco importará el precio que tengamos que pagar.
No se desanime ante las dificultades, acépetelas como un paso necesario para alcanzar sus metas. Un pensador dijo “No siempre puedo evitar que aparezcan los problemas, pero no estoy obligado a pedirles que se que queden”. Supere los obstáculos, busque la solución a las dificultades, pero nunca, nunca, nunca se deje vencer por ellas.
Nadie mejor que Mario Benedetti para expresarlo con sus propias palabras: "No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento".
Cuando visualizamos la victoria y la mantenemos fija en nuestra mente, los obstáculos se hacen pequeños y por consiguiente mucho más fácil de superarlos. La imaginación se vuelve entonces bastante productiva consiguiendo las herramientas necesarias para destruir y aniquilar cualquier dificultad que se interponga en el camino.
Los caminos que conducen al éxito son la constancia, la concentración y el trabajo, pues este no aparece de la noche a la mañana, por el contrario, es el resultado de mucha preparación, dedicación, sacrificios, esfuerzos y también fracasos. Es por eso que debemos ser muy perseverantes, precisamente porque el camino del éxito es bastante largo y tortuoso, y solo el que persevera logra llegar a la cima, los demás se quedan en el trayecto.
Los obstáculos a veces minan nuestra mente y nos atemorizan a tal punto que corremos el riesgo de dejarnos vencer por ellos. Una buena estrategia para mantenernos firmes en el propósito es recordar aquellos logros o éxitos que una vez alcanzamos en el pasado. Recordar por ejemplo que aunque también fue dificil, pudimos lograrlo y eso nos debe mantener motivados, convenciéndonos de poder conseguirlo nuevamente. Emerson decía: “Solo triunfan aquellos que creen poder hacerlo”.
Hay ocasiones en las que las dificultades nos agobian a tal punto que queremos desistir. Bien, si es ese el caso lo mejor es darnos un respiro descansar un poco para renovar nuestras fuerzas y poder arremeter con todo nuevamente. No significa dimitir, sino más bien hacer un alto para continuar con más tenacidad, pero nunca claudicar.
Si logramos mantener vivo el propósito, meta u objetivo, firme en nuestra mente, aprenderemos a desarrollar la fuerza de voluntad motivándonos a luchar con ahïnco para conseguirlo. Todos merecemos triunfar, y por difícil que parezca, en algún tramo del camino, el éxito estará esperando por nosotros, pero como no sabemos en cual, debemos continuar avanzando, luchando y persistiendo, pues al desistir los únicos perdedores seremos nosotros. El viejo adagio popular dice sabiamente: “El que persevera, alcanza”.

LUCHAR SIN RENDIRSE

            "A los hombres fuertes les pasa lo que a las cometas;
             se elevan cuando es mayor el viento que se opone a
             su ascenso."
 
                                              José Ingenieros.
 

Nunca rendirse es una meta y una virtud que las personas exitosas han demostrado a lo largo de la historia. La única manera de segura de alcanzar tus objetivos y vencer los obstáculos es por medio de la habilidad y la mentalidad de nunca rendirse. Esto se puede aplicar a los deportes, a los estudios, al dinero, la familia, etc.

Hubo un momento en el que la noche parecía eterna y hoy todo eso parece tan lejano.
Hubo un momento en el que nada de lo que hacías resultaba, cuando de pronto apareció la respuesta.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y de repente tu corazón, con más intensidad que nunca, lo encontró de nuevo.
Hubo un momento en el que por el desierto se esparcían tus palabras y hoy dan retoño sus semillas.
Hubo un momento en el que creíste que era lo peor que te podía pasar y hoy agradeces tu destino.
Hubo un momento en el que jurabas que no podrías pasar esa prueba y hoy es tan sólo un paso más.
Hubo un momento en el que creíste que no podías hacer algo y hoy te sorprendes de lo bien que lo haces.
Hubo un momento en el que los monstruos y los ogros intimidaban tu vida y hoy sonríes al ver cómo tus miedos engrandecían sus sombras.
Un día nací, un día moriré, y nada me llevaré aunque me haya pasado la vida ahorrando. ¿Estoy realmente viviendo atesorando sin gastar para lo que me gusta?
Una casa está hecha de roca y madera, y un hogar de amor y entrega. ¿Tienes un hogar o solamente una casa?
Si lloras por haber perdido el sol, entonces no podrás ver las estrellas. Cuando viene la noche el sol se va, pero las estrellas son visibles. ¿Estás llorando por lo ya pasó no aprovechando la vista para ver lo que Dios quieres que veas?
Si toda tu vida es de lamentos, entonces no tendrás tiempo para reír. ¿Estás separando tiempo para reír y no estas malgastando todo el tiempo en lloros?
Nunca olvides que la vida es más grande que tus miedos, que tu fuerza es mayor que tus dudas.
Aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta, y con el tiempo, lo que hoy es difícil, mañana será un tesoro.
Rendirse es muy común en el ser humano; existen ocasiones cuando deseamos bajar los brazos y partir o descansar; no hacer más nada y dejarnos llevar por la corriente.
No rendirse significa luchar, no dejarse abatir por la lucha, seguir de pie aunque estemos heridos y continuar hasta doblegar aquello que nos aflige en el momento de la tentación de rendirse. Sobreponerse a un fracaso, a una ingratitud, a una enfermedad o a cualquier adversidad, es duro, pero vale el esfuerzo hacerlo, pues con ello nos damos cuenta que dentro de nosotros existe un potencial que nos fue dado para que seamos vencedores, pero ahora en Cristo este potencial ha sido maximizado de tal manera que somos más que vencedores.
 
No te rindas.

SUJETOS A AUTORIDAD

                 "La brújula es una excelente metáfora física de los
                  principios porque siempre señala el norte. La
                  clave para mantener una elevada autoridad moral
                  es seguir continuamente unos principios de
                  "verdadero norte".

                                                        Stephen Covey.
 
Durante toda nuestra vida estaremos sujetos a la autoridad, bien se de alguien o de una institución como el gobierno o los poderes legislativos e institucionales. Estaremos sujetos a la autoridad de nuestros padres, jefes, maestros o las normas y conductas de una sociedad.
Quizás una de las palabras que más puede resistir un corazón, es la palabra sometimiento. Hay en el corazón del hombre un anhelo evidente por la independencia, en todas las áreas. Celebramos la independencia nacional; ¿Qué empleado no sueña con ser independiente?; ¿o qué hijo no anhela la mayoría de edad, para mandarse solo?
 
Durante gran parte de mi vida laboral y profesional, he tenido la bondad de ser jefe, director y líder; muchos han criticado mi forma de liderar, por ejemplo: a pesar de mi posición, por lo general no doy ordenes, pido favores. Para mi la autoridad es sinónimo de respeto, por lo tanto dar una orden con respeto es consecuente con la autoridad. El respeto y la autoridad es algo que no debe imponerse, debe ser algo que cada quien se gane. El objetivo es lograr que ha quien ud. esta dando una orden o solicitándole que haga algo, finalmente lo haga, pero si esta persona hace lo que ud. necesita que haga y lo hace de buena manera, muy seguramente el resultado será el mejor.
Dicen que una imagen vale mas que mil palabras, la siguiente resume lo que he querido decir:
 
 
La humanidad a estado cansada de imposiciones, por lo tanto el rol de jefe esta mandado a recoger y ser reemplazado por el de líder. La verdad es que se necesita mucha humildad para adoptar este papel.
 
Debemos considerar el ejemplo de los ejemplos para aprender la importancia que tiene la obediencia, el estar sujetos a autoridad, y tener el corazón manso y humilde. El Señor Jesucristo siendo el rey de reyes y señor de señores es quien nos da este ejemplo. El no hizo nada por su propia cuenta o deseo. Todo cuanto dijo, enseñó, y obró, lo hizo en obediencia a la voluntad del Padre. “No puedo yo hacer nada por mi mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.” (Jn.5:30) “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.” (Jn.6:38) “Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mi, el hace las obras.” (Jn14:10b) Y esta sujeción del Señor quedó de manifiesto en la oración en el huerto de Getsemaní, en la hora de la prueba mayor: “Padre mío, si es posible, pase de mi esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” (Jn.26:39b).

Aquel que nos dejó el ejemplo para que sigamos sus pisadas, es el que ahora nos manda a sujetarnos a toda autoridad, fijando nuestros ojos en él, aprendiendo a actuar como lo hace un hijo de Dios.
 
“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” (Rom.13:1-2)

Es el mismo quien nos dice: “Someteos unos a otros en el temor de Dios.” (Ef.5:21) “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.” (Ef.5:22); “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.” (Ef.6:1); “Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo.” (Ef.6:5) Así tenemos instrucciones para la relación matrimonial, para la relación de padres e hijos, y también para la relación laboral.

Por lo tanto me pregunto, si Dios hecho hombre en la figura de Jesús, fue ejemplo de obediencia; quienes somos tu y yo para no hacerlo?

DIOS LOS BENDIGA.
 

sábado, 27 de julio de 2013

NO DEJES PARA MAÑANA.....


                   Por la calle del "después" se llega a la plaza de
                   "nunca".
 
                                            Luis Coloma
 

La historia cuenta que un chico llamado Hugo nació enfermo, con sus capacidades mentales disminuidas. Con 17 años, poco podía hacer por si solo y vivía bajo el cuidado de su madre.
Cierto día sintió la necesidad de salir a pasear solo, al pasar por un negocio de música, notó la presencia de una chica y quedó impactado por su belleza, sin mirar otra cosa que no fuera a ella, abrió la puerta y entró.
Ella lo miró y le dijo sonriente: "¿Te puedo ayudar en algo?" Hugo se quedó sin palabras, atónito ante tanta belleza. Y sólo sentía amor hacia ella. Sin saber qué decir, preguntó los precios de los CD y compró uno al azar.
La chica le sonrió mientras le envolvía el CD. Hugo lo tomó y salió corriendo. Desde ese momento, ni un solo día dejó de visitar el negocio y, con la excusa de comprar un CD. lo que quería era ver a esa chica por la que sentía un profundo amor.
Ella siempre se los envolvía sonriente y él se los llevaba a su casa y los guardaba en su habitación. Su deseo era invitarla a salir pero lo traicionaba su timidez y aunque cada día lo intentaba no pudo hacerlo.
Su mamá se enteró de lo que ocurría e intentó animarlo, así que al siguiente día, Hugo se armó de coraje y se dirigió a ella. Como todos los días compro otra vez un CD y, como siempre, ella se lo envolvió.
El tomó el CD y mientras ella estaba ocupada, dejó su número de teléfono rápidamente anotado en el mostrador y salió corriendo de la tienda. Pasaron varios días y Hugo no volvió, por lo que la chica llamó al teléfono que le había dejado. Su mamá contestó. Cuando ella preguntó por Hugo, la madre llorando desconsolada, le dijo que su hijo había muerto.
Más tarde; la mamá entró al cuarto de su hijo donde comenzó a ordenar sus cosas, para su sorpresa vio que había cantidades de CD envueltos, ninguno estaba abierto. Le causó curiosidad verlos de esa manera y comenzó a revisarlos. Al abrir el primero noto que junto al CD, había un pequeño papel que decía: "Hola, eres muy guapo, ¿quieres salir conmigo?" Sofía.
Con gran emoción, la madre abrió los demás y siempre encontró la misma nota con las mismas palabras.
“No esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes en tu corazón. Hoy tienes la oportunidad de pedirle a Jesús que sea el Señor de tu vida, que perdone tus pecados y que venga a morar dentro de ti. Díselo hoy. Mañana puede ser muy tarde”