sábado, 27 de julio de 2013

APRENDE A VIVIR

             "¿Amas la vida? Entonces no malgastes el tiempo,
             porque ese es el material de que está hecha la vida."

                                                Benjamín Franklin.


Hoy tenemos edificios más altos y autopistas más anchas, pero temperamentos más cortos y puntos de vista más estrechos. Gastamos más, pero disfrutamos menos.
Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas.
Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos más conocimientos, pero menos criterio.
Tenemos más medicinas, pero menos salud.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.
Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral...
Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría...
Con más comida, pero menos nutrición.
Son días que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan los divorcios.
Son tiempo de casas más lindas, pero más hogares rotos.
Por todo esto, propongo que de hoy en adelante.
No guardes nada "Para una ocasión especial", porque cada día que vivas es una ocasión especial.
Busca a Dios, aprende a conocerle, lee más, siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas hierbas.
Pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos, come tu comida referida, visita los sitios que ames.
La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es solo para sobrevivir.
Usa tus copas de cristal, no guardes tu mejor perfume, úsalo cada vez que te den ganas de hacerlo.
Las frases "Uno de estos días", "Algún día", quítalas de tu vocabulario.
Escribamos aquella carta que pensábamos escribir, "Uno de estos días".
Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos.
Por eso, no retardes nada que agregaría risa y alegría a tu vida.
Cada día, hora, y minuto son especiales...
y no sabes si pudiera ser el último...

RESTAURANDO AL HOMBRE

         “Aunque el pecador y su familia son objeto de gran
         estima, y su posición es muy elevada, no importa;
         todas las cosas serán puestas en su lugar a su debido
         tiempo. Sólo aquellos cuyo juicio es sin valor van a
         estimar a los hombres más a causa de la extensión de
         sus tierras; los que son estimados por razones tan
         faltas de razón, van a hallar su nivel antes de poco,
         cuando la verdad y la justicia pasen a primera fila"
                                                  
                                                         (Charles Spurgeon).
 
 
Un científico vivía preocupado por los problemas que agobian al mundo, y se propuso un día encontrar la solución para disminuirlos. Pasaba días encerrado en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de siete años, invadió su laboratorio decidido a ayudarlo en su trabajo. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que se fuera a jugar a otro lado, ya que el niño no se iba, busco algo para poder entretenerlo.
De repente tomo un mapa-mundi de un a revista, y con una tijera recorto el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta adhesiva, lo entrego al hijo, diciendo: Como a ti te gustan los rompecabezas, entonces voy a darte el mundo para que lo puedas arreglar. Aquí tienes el mundo todo roto y destrozado. Mira como puedes arreglarlo. ¡Hazlo todo solo!
El científico calculo que al niño le llevaría días para arreglar el mapa hecho pedazos. Algunas horas después, escucho la voz del hijo que le llamaba felizmente:¡padre, padre, logre arreglar el mundo! Al principio el padre no dio crédito a las palabras del hijo. Pensó que a la edad de su hijo seria imposible arreglar un mapa que jamás había visto.
Entonces, el científico levanto sus ojos para ver el trabajo realizado por su hijo, seguro que vería un trabajo digno de un niño. Sin embargo, para su sorpresa, el mapa estaba completamente armado. Todos los pedazos habían sido colocados en sus sitios. ¿Cómo es posible?, ¿Cómo el niño había sido capaz? Se preguntaba el padre. ¿cómo lo conseguiste?, si tu no sabias como era el mundo ¿Cómo lo lograste hijo?
El niño respondió:... Padre, yo no sabia como era el mundo, pero cuando tu quitaste el papel de la revista para recortarlo y hacerlo pedazos, mire que del otro lado estaba la figura de un hombre. Cuando tu me diste el mundo para arreglarlo, yo intente pero no pude. Entonces me acorde del hombre y di vuelta a los pedazos y empecé a arreglar al hombre que yo sabia como era. Cuando termine de arreglar al hombre di vuelta a la hoja y encontré que también había arreglado el mundo.
Me imaginaba al terminar de leer esta bella historia, al Señor tratando de restaurar a un hombre que por cosas del destino se sentia completamente destrozado.



Dios es un Dios bueno, que restaura a los que son suyos.
Dios tiene sobre nosotros cosas extraordinarias y quiere que seamos grandes y poderosos en la tierra, ya que somos sus hijos.
Eclesiastés 3:15 dice "Lo que ahora es, ya lo fue antes; lo que luego será, ya lo ha sido."
Dios restaura lo pasado.
Quiere decir que lo que estamos viviendo ahora ya paso antes. Y vemos que Dios se encarga de restaurar nuestro pasado, aquellos errores que cometimos Dios puede corregirlos y hacer que nuestro presente sea bueno. Dios hace todas las cosas nuevas.

Si intentamos arreglar el mundo nunca lo lograremos, pero si empezamos con el individuo triunfaremos, para esto es necesario llevarle las buenas nuevas de salvación, enseñándoles que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero decía el apóstol Pablo. (1 Timoteo.1:15)
Procuremos el arreglo del mundo, empezando, pues, por nosotros mismos, en nuestros hogares, y con nuestros hijos. Solamente arreglando al hombre, podemos arreglar al mundo. Dios nos ayude en esta tarea.
 
DIOS LOS BENDIGA.





 






 



 




 



 

LOS OJOS DEL CORAZON

                 "Los ciegos pueden al tacto comprobar lo amado,
                 mi corazón es todo tacto para tu presencia."
 
                                               María Elvira Lacaci.
 

Había una vez un chico que vivía con su padre al que le encantaba el baloncesto. Desde muy pequeño le había apasionado ese deporte, y pertenecía al equipo de la escuela aunque siempre estaba en el banquillo de suplente. Aún así, su padre asistía a todos los partidos y le animaba siempre desde la grada. El muchacho creció y fue a la universidad, donde se apuntó en el equipo de baloncesto. Si le cogieron fue más por su ánimo contagioso que por su forma de jugar. Llamó a su padre cuando se lo anunciaron y se alegraron los dos.

Después de una larga temporada bastante buena en la que no salió a jugar en ningún partido, llegó la final en la que se decidiría si el equipo de su universidad ganaría o no. Ese día por la mañana, durante el entrenamiento, se le acercó el entrenador al muchacho y le dijo muy bajito:
- Verás, chico, es un poco difícil de decir, pero… tu padre ha muerto esta mañana. Acaba de llegar un telegrama.
El chico trago saliva y comenzó a temblar. El entrenador le abrazó y le dijo:
- Hijo, tómate la tarde libre y no vengas al partido de esta tarde. Lo siento mucho.
Y se fue.

Por la tarde el equipo no jugó muy bien. Durante la primera parte del partido apenas encestaron, y el otro equipo era muy bueno. Iban perdiendo por 40 puntos en el descanso, cuando de repente entró el chico en el vestuario y le dijo al entrenador que quería salir a jugar. El entrenador le dijo que no, pues no quería que su peor jugador saliese al campo.
- Por favor, entrenador, déjeme salir una vez. No le defraudaré. Necesito jugar este partido.
El entrenador al final accedió, pues el muchacho le daba pena. "Seguro que aún está afectado por la muerte de su padre", pensó.

El chico salió y comenzó a hacer unos pases increíbles y a meter canastas imposibles. Todos los espectadores estaban asombrados de ver al joven del banquillo, que jugaba como el mejor. Hasta el entrenador estaba admirado, pues no sabía de donde sacaba semejantes fuerzas y ánimo para jugar de ese modo. Faltaban dos minutos para el final del partido, y el muchacho sin ayuda de nadie había conseguido recuperar los puntos y empatar. En el último minuto, metió la canasta que les dio la victoria. El público, los jugadores y el entrenador comenzaron a aplaudir a rabiar, y al muchacho se le vio feliz.

Al finalizar el partido, se fue a una esquina del vestuario, solo. El entrenador se le acercó y le felicitó diciendo:
- Has jugado estupendamente. ¿Cómo es que hoy hiciste todas esas canastas en el campo? Nunca habías jugado así.

- Usted sabía que mi padre había muerto esta mañana, pero, ¿sabía usted que era ciego? - dijo el muchacho levantando la vista-. Cuando venía a los partidos lo hacía para alentarme, pero no me veía. Hoy era el primer día que podía verme jugar, y yo le quería demostrar que podía hacerlo.

CONTROLANDO LOS TEMORES

                                   "Dejamos de temer aquello que se ha
                                   aprendido a entender."
 
                                                         Marie Curie.

Un sultán decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se embarcaron en el puerto de Dubai y zarparon en dirección al mar abierto.
Entretanto, en cuanto el navío se alejó de tierra, uno de los súbditos, que jamás había visto el mar y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas, comenzó a tener un ataque de pánico.
Sentado en la bodega de la nave, lloraba, gritaba y se negaba a comer o a dormir. Todos procuraban calmarlo, diciéndole que el viaje no era tan peligroso, pero aunque las palabras llegasen a sus oídos no llegaban a su corazón.
El sultán no sabía qué hacer, y el hermoso viaje por aguas tranquilas y cielo azul se transformó en un tormento para los pasajeros y la tripulación.
Pasaron dos días sin que nadie pudiese dormir con los gritos del hombre. El sultán ya estaba a punto de mandar volver al puerto cuando uno de sus ministros, conocido por su sabiduría, se le aproximó:
-Si su alteza me da permiso, yo conseguiré calmarlo.
Sin dudar un instante, el sultán le respondió que no sólo se lo permitía, sino que sería recompensado si conseguía solucionar el problema.
El sabio entonces pidió que tirasen al hombre al mar. En el momento, contentos de que esa pesadilla fuera a terminar, un grupo de tripulantes agarró al hombre que se debatía en la bodega y lo tiraron al agua.
El cortesano comenzó a debatirse, se hundió, tragó agua salada, volvió a la superficie, gritó más fuerte aún, se volvió a hundir y de nuevo consiguió reflotar. En ese momento, el ministro pidió que lo alzasen nuevamente hasta la cubierta del barco.
A partir de aquel episodio, nadie volvió a escuchar jamás cualquier queja del hombre, que pasó el resto del viaje en silencio, llegando incluso a comentar con uno de los pasajeros que nunca había visto nada tan bello como el cielo y el mar unidos en el horizonte.
El viaje, que antes era un tormento para todos los que se encontraban en el barco, se transformó en una experiencia de armonía y tranquilidad.
Poco antes de regresar al puerto, el sultán fue a buscar al ministro:
-¿Cómo podías adivinar que arrojando a aquel pobre hombre al mar se calmaría?
-Por causa de mi matrimonio -respondió el ministro-. Yo vivía aterrorizado con la idea de perder a mi mujer, y mis celos eran tan grandes que no paraba de llorar y gritar como este hombre.
Un día ella no aguantó más y me abandonó, y yo pude sentir lo terrible que sería la vida sin ella. Sólo regresó después de prometerle que jamás volvería a atormentarla con mis miedos.
De la misma manera, este hombre jamás había probado el agua salada y jamás se había dado cuenta de la agonía de un hombre a punto de ahogarse. Tras conocer eso, entendió perfectamente lo maravilloso que es sentir las tablas del barco bajo sus pies.
-Sabia actitud– comentó el sultán.
-Está escrito en un libro sagrado de los cristianos, la Biblia: «Todo aquello que yo más temía, terminó sucediendo». 
                                                                  Job 3:25

Mooraleja.: Ciertas personas sólo consiguen valorar lo que tienen cuando experimentan la sensación de su pérdida.

PREDISPUESTO POSITIVAMENTE


                "Un gran número de personas piensan que están
                pensando cuando no hacen más que reordenar
                sus prejuicios."
 
                                               William James.
 

Un hombre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. El vecino tiene uno. Así, pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo.
Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y el hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; algo se le habrá metido en la cabeza.
Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo.
Así nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino tenga tiempo de decir «buenos días», nuestro hombre le grita furioso:
-¡Quédese usted con su martillo, estúpido!
Segun el diccionario la predisposicion es la inclinación o actitud que se tiene ante una cosa. Por lo general este tipo de analisis previo del tipo negativo, llevara a una conclusion imaginaria del mismo tipo.
La fe es "La certeza de lo que se espera, la convicion de lo que no se ve" Hebreos 11:1. Pero para muchos ante la incertidumbre de lo que no se ve, optan por un panorama negativo, desconociendo que Dios obra de una manera Sobrenatural.
La siguiente historia complemente lo dicho:
 
Dicen que una vez un hombre, era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que el se encontraba.
Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera:
"Dios todopoderoso, haz que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme". En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que el se encontraba, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.
El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez mas angustiado:
"Señor te pedí ángeles, no una araña."
Y continuó: "Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme".
Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observo a la arañita tejiendo la telaraña. Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior de la que se encontraba el hombre y este quedó esperando su muerte.
Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva que se encontraba el hombre, ya la arañita había tapado toda la entrada, entonces se escucho esta conversación:
Primer hombre: Vamos, entremos a esta cueva.
Segundo hombre: No. No ves que hasta hay telarañas, nadie ha entrado en esta cueva. Sigamos buscando en las demás cuevas.
 
"La fe es creer que se tiene lo que no se ve. Perseverar en lo imposible"

martes, 16 de julio de 2013

PIENSA ANTES DE ACTUAR


                        "Lo peor no es cometer un error, sino tratar de
                         justificarlo, en vez de aprovecharlo como
                         aviso providencial de nuestra ligereza o
                         ignorancia."
 
                                               Santiago Ramón y Cajal
 
Según la definición del diccionario justificar es hacer que una cosa resulte aceptable, adecuada u oportuna, por ejemplo: La grave enfermedad de su madre justifica que ande nervioso y de mal humor; la ausencia de casi todos los titulares justifica la derrota del equipo.
 
Hay gente que hace las cosas sin cuestionarlas y luego busca justificar lo que ha hecho. La diferencia entre la persona responsable y la irresponsable es que la primera explica lo que ha hecho y la segunda justifica lo que ha hecho (normalmente para cargar las culpas sobre un tercero).
 
Aunque no solemos reflexionar sobre ello, la mayoría de nuestros actos tienen consecuencias tanto para nosotros mismos como para los demás. Ser capaces de asumirlas sin buscar excusas nos convierte en personas responsables.
 
Retomando ese gran libro que es la biblia, en el Génesis nos muestra la historia de Noé, este personaje tendría muchas justificaciones para celebrar, en el capitulo 7 versículo 1 nos dice que Dios le manifiesta a Noé "Solo tu eres justo delante de mi". Que honor, de toda la humanidad el único escogido para ser salvo es el y su familia. A pesar de ser Noé un hombre obediente de las cosas de Dios, una vez toca tierra, siembra su huerto y del fruto de su vid hace vino con el cual se embriaga y desnuda en su carpa, al dormirse es encontrado por su hijo, el cual se burla de su estado; esto creo que nos trae a memoria que en estado de embriaguez solíamos convertirnos en el payaso de la reunión. Esto trae como consecuencia que al despertar de su embriaguez, Noé se entera del acto de su hijo y lo maldice. Ese gran propósito de Dios con Noé y su familia, se ve nuevamente entorpecido por obra del hombre, generando una familia dividida.
 
Recordemos que algunos otros personajes tuvieron que vivir consecuencias de sus actos, Adán y Eva, El rey David, Moisés entre otros.
 
No hay que olvidar que nuestras decisiones no tienen lugar en el vacío, en un espacio abstracto y racional, sino en medio de circunstancias concretas cambiantes y diversas, acompañadas de sentimientos (intensos a veces) y desembocando inevitablemente en consecuencias de las que ninguna moral sensata puede prescindir a la hora de elegir el curso de la acción. Para estas circunstancias, las reglas generales de conducta no suelen ser una buena guía. De ahí que aparezcan los dilemas éticos.

Si alimentas tus bajas pasiones, a la final terminarán devorándote, y puedes causarle daño a alguien más, aparte de causártelo a ti mismo.

No se puede negar que todos procuramos satisfacer nuestras necesidades, pero no podemos dejar de considerar que somos seres sociales y que lo que hacemos afecta a los demás. Aunque todos tenemos prioridades individuales, el egoísmo siempre es dañino.

Toda acción trae consecuencias. Aunque luego venga el arrepentimiento y hasta la rectificación, toda herida deja cicatrices.

Por eso, vale la pena pensar mejor las cosas, a la hora de tomar decisiones trascendentales en la vida, porque el arrepentimiento y el perdón no revierten jamás las consecuencias de los hechos.

lunes, 1 de julio de 2013

NO APARTES TUS OJOS DE LA BENDICION

             "Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves
             cuando apartas los ojos de tu meta."
 
                                                              Henry Ford
 

En este gran manual de vida que es la Biblia, el libro de Números capitulo 13, hace referencia a la misión de los doce espías con respecto de la tierra prometida. En los tres primeros capítulos evidenciamos la instrucción clara de Dios a Moisés y el cumplimiento de este ultimo a la misma " Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.

Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel." Es clara la promesa de Dios con respecto de darles esta tierra al pueblo de Israel. Cuando tu planteas un objetivo, en tu vida, en tu empresa, en tu matrimonio......tendrás necesidad de evaluar cuales son los retos, obstáculos o tropiezos que vas a encontrar, es así como a partir del capitulo 17 Moisés les da a sus doce espías instrucciones claras "17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte,
18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas;
20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.

En los 4 capítulos siguientes se nos cuenta el cumplimiento por parte de los doce espías a las instrucciones "21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto.
23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos.
24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol,[a] por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel.
25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días." Y es aquí donde quiero hacer la siguiente reflexión; se nos ha enseñado que de esta generación, la de Moisés, Dios solo permitió que dos hombres entraran a tomar posesión de la tierra prometida, estos formaron parte de este grupo de 12 espías, ellos fueron Josué y Caleb. El pasaje no lo manifiesta claramente, pero recordemos que dice que el racimo de uvas que cortaron fue cargado entre dos; estoy seguro que esos dos fueron Caleb y Josué, los cuales durante su travesía de regreso se gozaron permanentemente y a toda hora de los frutos de esa tierra que efectivamente fluía leche y miel (Vs.27). Recordemos que Dios manifiesta que van para la tierra que el les da, estos dos personajes nunca olvidaron esa promesa, pero además tuvieron la oportunidad de visualizar la bendición durante un buen tiempo, lo que no les permitió distraerse de la misma, mientras que el resto solo contemplaron los obstáculos que tenían que sortear para llegar a algo que ya tenían prometido, por lo visto los diez restantes se olvidaron de esto a pesar de haber visto lo grande de las bendiciones.
 
Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino.
Luego se escondió y observó para ver si alguien quitaba la roca.
Algunos de los comerciantes más adinerados del reino y cortesanos pasaron por el camino, y simplemente giraron y pasaron al lado de la roca.
Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra del camino.
Luego pasó un campesino con una carga de verduras.
Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino.
Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró.
Mientras recogía su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde había estado la roca.
Abrió la bolsa y, dentro de ella, encontró una cartera que contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino.
El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.
Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar, si se actúa en vez de quejarse.

Si el campesino actuó producto de la necesidad de pasar el camino con su carga, sin saber lo que iba a encontrar debajo de la roca, que mas tu cuando el señor te esta diciendo que esa tierra (objetivo) ya es tuyo, pero el quiere que tu veas las bendiciones que tendrás (frutos).......por que te vas a distraer en lo que te separa de la bendición.....SI EL SEÑOR YA TE LO PROMETIO Y ADEMAS TE LO MOSTRO.

Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”

No permitas que los obstáculos que se te presenten el dia de hoy se salgan con la suya, al contrario mira más allá y sácales provecho.!