miércoles, 29 de agosto de 2012

PREPARANDO EL FUTURO.

             "La vida es dulce o amarga; es corta o larga. ¿Qué
            importa? El que la goza la halla corta, y el que la
            sufre la halla larga."
 
                                           Ramón de Campoamor.
 
 
Las hormigas, pueblo no fuerte, Y en el verano preparan su comida; Proverbios.30:25
(De las más pequeñas de la tierra, contadas entre los sabios)
Insecto himenóptero de diferentes especies, que generalmente vive en colonias instaladas en galerías subterráneas. Los machos tienen alas y son de vida más corta; las hembras también tienen alas pero las pierden después del vuelo nupcial. En su admirable organismo social hay, además, obreras. Estas no tienen alas y están encargadas de buscar alimento, preparar los nidos, hacer la limpieza y cuidar de las hembras, los machos y las larvas…En la Biblia, Salomón menciona las hormigas como ejemplo de laboriosidad y previsora sabiduría. Se gobiernan a la perfección sin tener gobernador, capitán, ni señor. Viven en sociedad, en hormigueros donde pasan recluidas en el invierno…Son llamados pueblo no fuerte, pero sabio, lo que me lleva a meditar que no es el ser fuerte lo que me puede llevar a ser sabio, si no, el ser sabio me lleva a ser fuerte…..pueblo que se prepara en el verano para saciarse en el invierno
¿Cuánto nos estamos preparando para el invierno de nuestras vidas? Sabías que todo ser humano pasara por un verano y un invierno, los años productivos, son el verano de nuestra vida, y el invierno la vejez, los años de nuestra jubilación, cuando las fuerzas físicas van declinando…y llega el tiempo de tomar de lo que sembramos en el verano; en otras palabras, cosechar o recoger las gavillas de aquella larga o corta siembra que hayamos realizado…Sea bueno o sea malo….recuerdo que en una ocasión estaba esperando el cambio de semáforo, lo que me llevo a observar a un anciano que estaba pidiendo limosna, en el acto sentí mucha compasión, y pensé en lo triste que era su vida, ¿donde dormiría?, con quienes viviría?, etc., pero después vino a mi mente, ¿cómo habra sido su vida cuando era joven?, ¿cómo llego a esta condición?….
Eclesiastes.11:2 dice; Reparte a siete, y aún a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra…Nadie puede saber cómo será el invierno de su vida, por eso la palabra de Dios nos insta a no detenernos a sembrar en bien hacer, nunca será mucho o suficiente lo que sembremos, al contrario cuanto más sembremos en el verano, más abundante cosecha en el invierno…Pero lo más hermoso en esto, es que así como hay una cuenta terrenal que podrás recuperar dependiendo de lo que hayas acumulado para el retiro en tu vejez, así hay una cuenta en el cielo, que en el tiempo perfecto, todo lo que hayamos sembrado nos será devuelto, aun con sus intereses…Pues uno de los atributos morales del Señor es que es Justo…
Hebreos 6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún…Nunca olvidemos que Dios es justo y por lo tanto en ese Banco celestial todo lo que hagamos por El y para El, tendrá grandes compensaciones.
Porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra. Eclesiastes. 7.11…en toda vida habrá bien y mal, siempre pasaremos por años llenos de bendición, pero también por años difíciles, y es ahí en esos momentos cuando verdaderamente necesitaremos de la ayuda de otros…y probablemente no sean las mismas personas a las que tú les serviste las que te ayuden, pero una cosa si se, que la cuenta la llevan en el cielo, y no aquí en la tierra…por lo tanto no es importante de donde vendrá nuestra ayuda, solo debemos de saber que Dios la enviara.
¿Y tú ya empezaste a prepararte? Amigo toda vida tiene un invierno y un verano, la misma creación del Señor, nos trae sabiduría… Las hormigas, pueblo no fuerte, Y en el verano preparan su comida… recordemos que no es el ser fuerte lo que me puede llevar a ser sabio, si no, el ser sabio me lleva a ser fuerte.
Querido amigo, querida amiga, como siempre dos opciones, preparándonos para el invierno de nuestra vida, o pasamos como simples, y sufrimos las consecuencias en la vejez. Tú decides.

TU VOZ INTERIOR.

              "El humilde conocimiento de ti mismo es un camino
              más seguro hacia Dios que el camino de la ciencia."
 
                                           Thomas De Kempis.
 
 
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: “No sabía quién era.”
“Lo que te falta es concentración”, le decía el manzano, “si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ve que fácil es?”
- No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y “¿Ves que bellas son?”
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado. Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:
- No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución. No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.
- ¿Mi voz interior…? ¿Ser yo mismo…? ¿Conocerme…?, se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
- Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje… Tienes una misión “Cúmplela”. Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.
Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Y tu… ¿dejas crecer el roble que hay en ti? En la vida, todos tienen un propósito que cumplir, un espacio que llenar.
No permitas que nada ni nadie te impida conocer y compartir la maravillosa esencia de tu ser.
Pero sobre todo recuerda, jamás podrás conocer el propósito de tu vida si no rindes tu corazón a aquel quién te creo. Conocer a Dios es encontrar el propósito de Dios para nuestra vida.
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del Señor está su deleite, y en su ley medita de día y de noche!
Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera. Salmo 1:1-3.
 
He tenido muchas cosas en mis manos y las he perdido; pero las cosas que he puesto en las manos de Dios,son las que poseo siempre.
Si el Señor ha dicho a su corazón que vaya, tenga la certeza que Él abrirá todas las puertas para hacerlo.
2 Timoteo 1:12
Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo,porque yo sé a quién he creído,ye estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.

LEVANTARSE ES OBLIGATORIO.

               "El caer no ha de quitar la gloria del haber subido." 
 
                                          Pedro Calderón De La Barca.
 
 
Atreverse a enfrentar grandes retos no es tan malo, después de todo son esos momentos los que nos permiten conseguir las oportunidades tan preciadas para los momentos mas oportunos de nuestras vidas, hacer el intento es decirle a los demás y a nosotros mismos que somos mas capaces de lo que creemos y que ciertamente lo podemos en gran manera lograr.
No le tema al caerse o fallar, ello no es mas que la preparación para llegar lo mas lejos posible en su carrera, atrévase a fallar pero también a levantarse y continuar adelante a pesar de los errores que usted pueda cometer, viva la emoción de hacer algo diferente y algo que durante mucho tiempo tal vez ha deseado, no lo deje para el olvido ni ahogue sus penas en lagrimas que de alguna u otra manera se pudieron ahorrar.
Haz el intento de hacer lo que haz querido hacer, no te preocupes por los que están en derredor y por las criticas que podrás recibir.
Los grandes hombres que han triunfado a lo largo de la historia decidieron salir adelante por encima y por sobre cualquiera de las circunstancias que pudieron haber encarado en las olas entespestivas de la profunda mar y de las situaciones adversas que pudieron ahogar sus vidas, pero lo mas importante es que lo intentaron de día y de noche, con fuerzas y sin ellas, con deseo o con ganas de llorar o de rendirse, hacer el intento y los subsiguientes que sean necesarios es la mejor y mayor muestra de perseverancia y además es un indicativo que estas acortando la meta y por lo tanto el objetivo esta mucho mas cerca del día anterior.
Hacer el intento es mostrar el carácter que se ha forjado en el intelecto y en el alma de los hombres que hemos decidido no conformarnos al presente sino mirar hacia el futuro con mas y mayor optimismo y plenamente con vencidos que la lucha por llegar a la meta ha comenzado y terminara dependiendo del corazón que coloquemos en ello. No se rinda que apenas esta comenzando la carrera hacia el éxito, tome todo su arsenal y continúe una y otra vez mas, solo la constancia le permitió a la humanidad contar con grandes almas que luego de miles de intentos y oportunidades consiguieron aquel “imposible” por el que luchaban, ciertamente no fue de la noche a la mañana, pero en su momento de que fue, lo fue.
Sigue adelante y no te rindas, recuerda que si te rindes pierdes, el mayor de los éxitos para ti.

¡No tengas miedo ni te acobardes! Toma contigo a todo el ejército, y ataquen la ciudad de Hai. Yo les daré la victoria sobre su rey y su ejército; se apropiarán de su ciudad y de todo el territorio que la rodea. Josue 8:1.
 
En la vida nos enfrentaremos con diferentes caídas, con momentos dolorosos que querrán obligarnos a no intentarlo más. Y es que el dolor de algunas caídas es tan profundo que nuestra mente muchas veces quiere reusarse a volverlo a intentar.
Quizá algunos de ustedes hoy se sientes derrotados, quizá estas experimentado una caída muy fuerte, de esas dolorosas que nadie quisiera experimentar, las fuerzas se te han ido, crees que no vale la pena quizá volverlo a intentar o simplemente tienes miedo de volver a caer y lastimarte.
La Biblia nos dice:

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse…”

Proverbios 24:16a (Reina-Valera 1960)

Quizá las cosas se salieron de control, quizá en algún momento has pensado en renunciar, en no seguir mas, en rendirte. Pueda que esa caída que acabas de experimentar o la que experimentaste hace un tiempo pero que aun no puedes superar, está causando en ti la indisposición de volverlo a intentar.
¡Vamos! ¡Levántate e inténtalo otra vez!, Dios quiere que sepas que Él está contigo, que lo que has experimentado servirá para cimentar tu fe, para crear en ti un carácter de siervo, pero que al volverlo a intentar lo lograras.
Quizá caerás, quizá te golpearas, quizá dolerá, pero ¡Levántate!, no fuiste llamado para retroceder, no fuiste llamado para quedarte en el suelo después de una caída, tú has sido llamado para conquistar, para vencer, para lograrlo, tienes la capacidad de hacerlo porque Dios la deposito en ti y como respaldo de eso, Él ha estado, está y estará contigo, porque no te dejara, porque no permitirá que seas vencido, por lo tanto: ¡Levántate!
Quizá caerás, pero sobre todo LEVÁNTATE cuantas veces sea necesario, porque hay algo está claro y esto es: ¡Tú eres un vencedor!

¡Levántate!

PENSANDO CORRECTAMENTE.

                   "La riqueza consiste mucho más en el disfrute
                   que en la posesión."
 
                                                     Aristoteles.
 
 
Dios está interesado en tu mente y tus pensamientos. ¿Sabes por qué? Porque lo que pensamos tiene un gran impacto en cómo actuamos. Eres lo que piensas. Por lo tanto cuanto más sanos y verdaderos sean tus pensamientos más sana será toda tu vida. Pero cuánto más fatalistas, negativos y negros sean tus pensamientos más te enfermarás.
¿Por qué te deprimes? Porque más allá de las situaciones que hayas vivido, piensas en todo lo triste, lo doloroso y lo que está mal. Te ves a ti mismo como víctima y sufres.
¿Por qué mantienes el rencor y la falta de perdón? Porque piensas una y otra vez en lo que te han hecho, y cuánto más lo piensas más herido te sientes y mayor es tu enojo y deseos de vengarte.
¿Por qué fracasas cuando emprendes alguna actividad? Porque piensas que no podrás hacerlo bien, que no eres suficientemente capaz, o que a otros les irá mejor que a ti.
¿Por qué te aisláis de la gente y te encierras en ti mismo? Porque piensas que todos son unos falsos, que no se puede confiar en nadie, o bien, que no volverás a permitir que nadie te lastime.
¿Por qué sientes que Dios está lejos y no te escucha? ¡Porque es lo que piensas y sientes!
Pero todos los ejemplos anteriores tienen algo en común: son mentira. Son pensamientos mentirosos que te mantienen atado, paralizado, frenado y dando vueltas en círculos.
Pensar correctamente es vital para vivir correctamente y tener éxito en todo lo que emprendas. Pensar correctamente es pensar como Dios piensa. Es funcionar de acuerdo a los pensamientos de Dios.
Cuando piensas correctamente, las decisiones que tomes respecto a cada área de tu vida serán buenas, y aún si te equivocas podrás corregirlo y volver a empezar.
Dejarte guiar por Dios y su forma de pensar es la mejor decisión que tú y cualquier persona puede tomar.
Para pensar sabiamente tienes que pensar como Dios piensa. ¿Y cómo piensa Dios? Lee su Palabra y lo descubrirás. Pero te doy algunos ejemplos: Dios piensa en que todo es posible, Dios piensa en sanidad, Dios piensa en gozo, Dios piensa sin miedos, Dios piensa en abundancia, Dios piensa ideas originales y creativas, Dios piensa en fe, Dios piensa en avance, crecimiento, multiplicación.
¡Anímate a pensar como Él!
¿Qué tipo de decisiones crees que toman las personas que piensan como Dios piensa?
¿Qué situación enfrentas actualmente en la que necesitas aprender a pensar como Dios piensa para encontrar la mejor solución?
 
Cuando alzas tus alas para iniciar aquella ilusión que amas, no te derrumbes si encuentras a personas que no te dejarán elevar tu soñar.
Habrá ocasiones que te intentarán retener para que no llegues a alcanzar lo que está en tu anhelar.
Eres el único que decide hasta donde quieres llegar, la actitud que tomes en esos momentos te darán tu altitud.
Forja tu virtud con lo mejor de la juventud, más si te aferras a lo que deseas, tu vuelo será elevado, aliméntate de aquellos sueños alcanzados, llénate de mil experiencias y transfórmate en ellas, en lo maravilloso de tener y de creer en tu ser, no tengas miedo a volar porque siempre va a haber personas con tu mismo ideal que te acompañarán al final.
Vive día a día, comprendiendo que sólo va haber esa alegría, lo demás será lo que tu decidas, solo vive, y cuando te eleves recuerda lo grande que eres.
Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán. Isaís 40:31.

martes, 28 de agosto de 2012

CUAL ES TU LEGADO?

       "Una gran obra no necesita ser colosal para que se vea,
        las cosas más pequeñas de la vida pueden ser un
        legado de un momento de majestuosidad."
 
                            Luis Gabriel Carrillo Navas.
                 
 
El diccionario nos presenta la definición de la palabra Legado como, lo que se deja o transmite a cualquier sucesor o lo que se transmite de una generación a otra, ya sea aptitudes, valores, historia, religión, costumbres, etc. Esta palabra se puede confundir con la palabra herencia, pero el legado va más allá. El legado que se deja es mas que los bienes materiales, las propiedades o cualquier cosa tangible, es el ejemplo de vida que dejamos una vez que partimos de este mundo, es la influencia que impartimos en los seres que amamos y en las personas que cruzan nuestro camino.
 
 En la Biblia encontramos el ejemplo de un hombre, un padre, quien con su legado impacto no solo a su generación sino a todas las generaciones que han seguido hasta la presente, su nombre fue Josué. Durante su vida, Josué, dio ejemplo de su fe en Dios, de su obediencia a la palabra de Dios, de su servicio y fidelidad a su Señor. En sus últimas palabras antes de morir, Josué dejó al pueblo de Israel con el siguiente reto: “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quien sirváis, si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” Josué 24:15. Veamos entonces como Josué hizo este reto una realidad a lo largo de toda su vida.
 
La vida de Josué se caracterizó, entre muchas cosas, por el tamaño de su fe. El fue escogido por Dios, desde su temprana edad, para ser el servidor y el fiel discípulo del libertador del pueblo de Israel, Moisés. Josué fue testigo de las maravillas y milagros que Jehová realizó para liberarlos de su esclavitud de Egipto. Sin duda, la fe de Josué fue establecida y fortalecida al ver como Dios nunca les falló sino que cumplió cada una de sus promesas de acuerdo a su palabra. La primera gran prueba de fe que vendría a la vida de Josué, sería la prueba después de la misión a espiar la tierra prometida. Esta era una misión difícil y peligrosa que pondría a prueba la valentía y determinación de estos doce hombres escogidos por Moisés. Lo que los espías encontraron en esa tierra nunca lo imaginaron. En el arroyo de Escol encontraron racimos de uvas tan grandes que tuvieron que llevar un racimo entre dos hombres para mostrar al pueblo (Números 13:23). Esto fue indicativo del tipo de tierra en la cual se encontraban, una tierra con cualidades maravillosas pero intimidantes, llena de “hombres de grande estatura” (Números 13:32). Al regresar al campamento, diez de los doce espías reportaron al pueblo que sería imposible conquistar esa tierra, que estaba llena de gigantes y que ellos destruirían al pueblo como a langostas. Pero Josué y su compañero fueron los únicos hombres quienes vieron mas allá de los obstáculos y lo imposible. Ellos vieron los beneficios de esa tierra, una tierra que fluía leche y miel! Josué le había creído al Dios que los había sacado de la tierra de Egipto, el había creído a su promesa que ellos heredarían la mejor tierra que Dios podía darles, y con una declaración de fe y valentía, Josué y Caleb le dicen al pueblo: “Si Jehová se agradare de nosotros, el nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por lo tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis” (Números 14:8-9). Que osadía la de estos hombres! El ir en contra de toda una nación, levantarse y decir, nuestra fe está fundamentada en el Dios que ha prometido y que hará, y en el nombre de ese Dios conquistaremos esta tierra! Una fe de este calibre transciende la historia y las generaciones que la siguen.
 
La obediencia de Josué es un ejemplo a seguir. La Biblia nos dice que Josué hizo todo como Jehová le había mandado a Moisés y como Moisés en cambio le había mandado a él, “sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.” (Josué 11:15). Cada palabra que le fue dada por parte de Dios y de Moisés, Josué cumplió, sin desviarse de ninguna de ellas. Tal vez el ejemplo más impactante que tenemos de la obediencia de Josué lo vemos en la historia de la toma de Jericó. Dios le había prometido a Josué que le daría la ciudad de Jericó en sus manos. Josué para este tiempo en su vida era un hombre experimentado en guerra, en batalla y en estrategias de conquista. Podemos imaginarnos que Josué esperaba que las instrucciones de Dios serían unas de ataque sorpresivo con todas las armas y los recursos disponibles al ejército de Israel. Pero la sorpresa vendría cuando las instrucciones de Dios serían todo lo contrario. El pueblo de Israel debía rodear la ciudad de Jericó y caminar alrededor de ella una vez al día por siete días. Al séptimo día darían siete vueltas, los sacerdotes tocarían las bocinas y entonces el pueblo gritaría a gran voz y el muro de la ciudad caería (Josué 6:2-5). ¿Cómo? Dios, ¿estás seguro? ¿Caminar por siete días? ¿Tocar las bocinas? ¿Gritar? ¿Qué pasó con los ataques de fuerza total, con toda la caballería y las armas de guerra? Esta pudiera ser la reacción sincera de un hombre especializado en batalla, del rango de Josué, al escuchar semejante plan, pero ¿cuál es la respuesta inmediata de Josué? Dice la palabra que llamó Josué a los sacerdotes y al pueblo y les dio las instrucciones que había recibido de Dios, los organizó y así emprendieron la tarea que Dios les había encomendado sin fallar en una sola palabra (Josué 6:6-27). ¿Y el resultado de esa obediencia? ¡Una victoria total! Dios fue fiel a la obediencia de Josué y la fama de Josué se difundió por toda la tierra, fue temido y respetado por todo el pueblo. Pero más importante que todo esto fue que el nombre de Jehová fue glorificado y todas las naciones paganas reconocieron que en Israel estaba el Dios verdadero. Un detalle acerca de esta historia, la única persona que los israelitas salvaron de la ciudad de Jericó se llamó Rahab, ella y su familia fueron los únicos que no murieron en el ataque por haberle salvado la vida a los espías israelitas. Como consecuencia, Rahab vino a ser parte de la genealogía directa de donde vendría el Mesías, Jesucristo! Nunca subestimemos el impacto que un acto de obediencia de nuestra parte pueda tener en las generaciones futuras cuando estamos en las manos de Dios.
 
En sus últimos días de vida, Josué reunió a todas las tribus de Israel para darles un último mensaje. El pudo haberles dado un discurso acerca de todas las grandes hazañas que el había hecho, las guerras y batallas ganadas, las tierras y los pueblos conquistados, las riquezas acumuladas. Pero el mensaje de Josué fue palabra de Jehová. El le recordó al pueblo todas las obras milagrosas que Dios hizo por ellos, cómo su brazo poderoso los libró de la esclavitud de Egipto y los guió por el desierto, la protección y provisión de Dios durante 40 años de éxodo. Después de recordarles todas estas cosas entonces Josué les plantea un desafío personal. Los versículos 14 y 15 de Josué 24 dicen: “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quien sirváis, si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” En Josué había una determinación de no desviarse de los caminos de Dios y serle fiel sin importar lo que el resto del pueblo decidiera. La mente de Josué estaba resuelta y no dio ni un paso atrás. Una vida de decisión y determinación, en la que no se comprometen los principios y valores, donde el mensaje siempre es el mismo, es una vida que transformará a otros y los hará seguir el mismo ejemplo y camino. En Mateo el Señor Jesucristo habla de la bondad de nuestro Padre Celestial comparada con la bondad de nuestros padres terrenales y nos dice que si ellos, siendo humanos imperfectos, nos saben dar buenas dadivas, cuanto mas nuestro Padre Celestial nos dará todo lo que es bueno (Mateo 7:11). Que bendición la de un hijo que puede ver en su padre terrenal el reflejo, la bondad y la fidelidad de su Padre Celestial! La historia de Josué termina diciéndonos que el pueblo de “Israel sirvió a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que sabían todas las obras que Jehová había hecho por Israel.” (Josué 24:31). La fidelidad de Josué transcendió a la generación que le sobrevivió y su ejemplo marcó las vidas de los que le conocieron y mas allá. ¿Que legado está dejando como padre para las generaciones futuras? ¿Es su ejemplo uno que quiere que sus hijos sigan?

SOLO UN SER INMUTABLE....DIOS.

      "Una oportunidad significa estar dispuesto a entrar en
      acción. Estar dispuesto a entrar en acción significa
      estar dispuesto a asumir un riesgo. Estar dispuesto a
      asumir un riesgo significa estar dispuesto a adoptar un
      cambio. Luego, oportunidad = acción + riesgo = cambio."
 
                                                    Michael Levine.
 
 
Todo cambia. nada permanece. Lo que hoy es blanco, mañana se torna negro por obra y gracia de los años.
Cuando te enamoras, lo haces de una persona que es el hoy, mañana es otra, como tú mismo.
Cada vino tiene su año y su cosecha, cada fruta, su estación, Todo es relativo, nada es seguro, nada permanece.
Todo cambia y el mundo es una consecuencia de que nada es eterno.
 
Cuando las cosas cambian, los corazones se estremecen. Cada vez que informan que cambiaran al jefe, nos preguntamos que si ese cambio nos afectará o no. Cuando cambian los profesores o los gobernantes, el pueblo y los estudiantes se preguntan y ahora qué. Pero Dios no cambia. Primero él es el único y no hay otro, de manera que nunca recibiré una noticia que Dios fue cambiado por otro y en segundo lugar además de que él es el único….nunca recibiré la noticia que él ha cambiado de parecer. Porque él nunca cambia es que él dice: Porque nunca cambio, por eso no habéis sido consumidos.
 
Reconocer que las cosas cambian no es tan importante. Más importante es saber qué cosas cambian y cuáles no. Ello incidirá en algo de suma importancia para usted.
 
En el camino de la "evolucion" humana sera inevitable seguir viendo cambios, David asesino al Filisteo con una piedra, hoy los hombres se matan con armas mas sofisticadas.......con esto quiero mostraste sencillamente, que el cambio no esta mal, lo importante es para que?
 
Maravillados de dichos adelantos, tal vez pensemos que por ello la raza humana está mejorando, superándose. Pero, la verdad del caso es que, si bien el hombre conoce más las complejidades y las maravillas de la creación de Dios, cada día se aparta más de él, envaneciéndose en el pecado, cada día más corrompido en el mal.
La Biblia enfatiza -y el pecador escoge ignorar- que "el mundo se pasa y su concupiscencia"(1 Juan 2:17); y "la apariencia de este mundo se pasa" (1 Corintios 7:31). Dios dice que todo lo que está en el mundo tendrá su fin, incluyendo la vida física. A todos nos llegará el día de la muerte, pues "está señalado a los hombres que mueran una vez, y después el juicio" (Hebreos 9:27).
 
La Biblia dice en Eclesiastés que "nada hay nuevo debajo del sol"? (1:9). Puedo pensar que Dios ya lo creo todo, basicamente a considerado que no es el tiempo de revelarnoslo. Pudiéramos preguntarnos: "¿Y no hay descubrimientos nuevos y adelantos científicos en cada edad y siglo, prueba de que, en efecto, hay cosas nuevas?" Si estuviera Dios hablando de lo material, tal como la electricidad, imprenta, computadora, y tantas otras cosas útiles, tal vez nos diría que sí "hay cosas nuevas".
Pero, Dios no habla aquí de tales cosas. Habla, más bien, de la esencia de la vida, de lo que es el hombre en su interior, del comportamiento que tan claramente muestra lo que hay en nuestro corazón.
Antes, el hombre no mataba con balas, pero, mataba. En el pasado no existían los impresos y la televisión para satisfacer los deseos fornicarios, adulterinos; mas, vivían fornicando y adulterando. Antes, el hombre no viajaba de un lugar a otro en avión, o en autobús, pero llegaba, no importa el tiempo que tomara. Aunque cambien los medios que el hombre usa para lograr sus deseos e intenciones, la verdad es que el hombre en sí no ha cambiado, excepto para empeorar, para hundirse más y más en su pecado.
Desde que Dios nos creó, existe también el destino eterno del alma en uno de dos lugares. Dios creó el Paraíso, o Cielo (Juan 14:1-3) como destino eterno para los salvados por su gracia y el infierno, para los que mueren en su pecado por no haber creído en Cristo.
 
¡Es glorioso saber que lo que nos asegura la eternidad con Cristo en el cielo nada condido tiene que ver con nuestros logros sociales, educativos o científicos en este mundo! La vida eterna -garantizada por sangre- es sólo para los que aquí creemos en Cristo.
Afirmamos que el fundamento de la vida eterna jamás ha cambiado, pues "Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos" (Hebreos 13:8). El no cambia. Gracias a Dios, que aunque "la paga del pecado sí es muerte", la "dádiva de él es vida eterna en Cristo Jesús" (Romanos 6:23). Las cosas que cambian no pueden salvarle del pecado y la muerte eterna. Lo único que puede cambiar el destino eterno de su alma es la confesión de su pecado ante Dios y la fe en la sangre de Cristo, que quita todo pecado. Sólo así hallará vida y esperanza eterna.
Algunas cosas cambian, pero, ¡otras no! Recuerde: aunque Ud. ocupe intensamente su vida en las cambiantes cosas terrenales, no podrá evitar que su alma, al fin, enfrente las cosas incambiables y eternas de Dios.
O conocerá en Cristo la salvación eterna que nadie ni nada podrá arrebatarle o fuera de él lo que es el tormento eterno, lejos de Dios. ¿Por qué no examina su corazón hoy y busca de Dios mientras aún hay tiempo? 



 

lunes, 27 de agosto de 2012

LA VERDADERA GLORIA.

           "Nada tan estúpido como vencer. La verdadera gloria
           está en convencer."
 
                                                        Victor Hugo.
 

 
En la Biblia hebraica la palabra que significa gloria implica la idea de peso. El peso de un ser en la existencia define su importancia, el respeto que inspira, su gloria. Para el hebreo, pues, a diferencia del griego y de nosotros mismos, la gloria no designa tanto la fama cuanto el valor real, estimado conforme a su peso.
Las bases de la gloria pueden ser las riquezas. A Abraham se le llama «muy glorioso» porque posee «ganado, plata y oro» Gen 13,2. La gloria designa también la elevada posición social que ocupa un hombre y la autoridad que le confiere. José dice a sus hermanos: «Contad a mi padre toda la gloria que tengo en Egipto» Gen 45,13. Job, arruinado y humillado, exclama: «¡Me ha despojado de mi gloria!» Job 19,9 29,1-25. Con el poder Is 8,7 16,14 17,3s 21,16 Jer 48,18, implica la gloria la influencia que irradia una persona. Designa el resplandor de la belleza. Se habla de la gloria del vestido de Aarón Ex 28,2.40, de la gloria del templo Ag 2,3.7.9 o de Jerusalén Is 62,2, de la «gloria del Líbano» 1s 35,1s 60,13.
La gloria es, por excelencia, patrimonio del rey. Dice, con su riqueza y su poder, el esplendor de su reinado Par 29,28 2Par 17,5. Salomón recibe de Dios «riqueza y gloria como nadie entre los reyes» 1Re 3,9-14 Mt 6,29. El hombre, rey de la creación, es «coronado de gloria» por Dios Sal 8,6.
 
El AT vio la fragilidad de la gloria humana: «No temas cuando se enriquece el hombre, cuando se acrecienta la gloria de su casa. Al morir no puede llevarse nada, su gloria no desciende con él» Sal 49,17s. La Biblia supo ligar la gloria a valores morales y religiosos Prov 3,35 20,3 29,23.
La obediencia a Dios está por encima de toda gloria humana Num 22,17s. En Dios se halla el único fundamento sólido de la gloria Sal 62,6.8. El sabio que ha meditado sobre la gloria efímera de los impíos, no quiere ya «tener» más gloria que a Dios: «En tu gloria me asumirás» Sal 73.24s. Esta actitud, llevada a su perfección, será la de Cristo. Cuando Satán le ofrezca «todos los reinos del mundo con su gloria», responderá Jesús: «Al Señor tu Dios adorarás y a él sólo rendirás culto» Mt 4,8ss.
 
La elevación esencial del NT está en el nexo de la gloria con la persona de Jesús. La gloria de Dios está totalmente presente en él. Siendo Hijo de Dios, es «el resplandor de su gloria, la efigie de su sustancia» Heb 1,3. La gloria de Dios está «sobre su rostro» 2Cor 4,6; de él irradia a los hombres 3.18. Él es «el Señor de la gloria» 1Cor 2,8. Su gloria la contemplaba ya Isaías y «de él hablaba» Jn 12,41. La gloria es una de las líneas de la revelación de la divinidad de Jesús.
 
El deber del hombre es reconocer y celebrar la gloria divina. El AT canta la gloria del creador, rey, salvador y santo de Israel Sal 147,1. Deplora el pecado que la empaña Is 52,5 Ez 36,20ss Rom 2,24. Arde en deseos de verla reconocida por todo el universo Sal 145,10s 57,6.12.
En el NT la doxología tiene por centro a Cristo. «Por él decimos nuestro amén a la gloria de Dios» 2Cor 1,20. Por él asciende «al Dios solo sabio… la gloria por los siglos de los siglos» Rom 16,27 Heb 13,15. A Dios se le da gloria por su nacimiento Lc 2,20, por sus milagros Mc 2,12. y por su muerte Lc 23,47. Las doxologías jalonan el progreso de su mensaje Act 11,18 13,48 21,20, como van puntuando las exposiciones dogmáticas de Pablo Gal 1,3s. Las doxologías del Apocalipsis recapitulan en una liturgia solemne todo el drama redentor Ap 15,3s. Finalmente, como la Iglesia es «el pueblo que Dios ha adquirido para alabanza de su gloria» Ef 1,14, al Padre se da «gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las edades y por todos los siglos» 3,21.
A la doxología litúrgica añade el mártir la doxología de la sangre. El creyente, «despreciando la muerte hasta morir» Ap 12,11, profesa así que la fidelidad a Dios está por encima de toda gloria y todo valor humano. Como Pedro, al precio de su sangre «glorifica a Dios» Jn 21,18.
La última doxología, al final de la historia, es el canto de las «bodas del cordero» Ap 19,7. La esposa aparece vestida de «una túnica de lino de una blancura resplandeciente» 19,8. En el fuego de la «gran tribulación» la Iglesia se ha ataviado para las bodas eternas con la única gloria digna de su esposo, las virtudes, las ofrendas, los sacrificios de los santos.
No obstante, la gloria de la esposa le viene enteramente del esposo. En su sangre se han «blanqueado» las túnicas de los elegidos 7,14 15,2, y si la esposa lleva este deslumbrante atavío, es porque «le ha sido dado» hacerlo así 19,8. Se ha dejado revestir día tras día por las «buenas obras que Dios ha preparado de antemano para que las practiquemos» Ef 2,10. En el amor de Cristo está el origen de esta gloria; en efecto, «Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella…; quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente de gloria, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada» 5,25.27. En este misterio de amor y de santidad se consuma la revelación de la gloria de Dios.