jueves, 2 de agosto de 2012

FELIZ POR SIEMPRE

               "El hombre (cada hombre) es un fin en sí mismo,
               no el medio para los fines de otros. Debe existir por
               su propio esfuerzo, sin sacrificarse a otros ni
               sacrificar a otros para sí mismo. La búsqueda de su
               propio interés racional y de su propia felicidad es el
               más alto propósito moral de su vida."
 
 
                                                   Ayn Rand                 


 Un banquero de inversión americano estaba en el muelle de un pueblito costero mexicano cuando llegó un botecito con un solo pescador. Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño.
El americano elogió al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó: ” ¿Cuánto tiempo le tomó pescarlos?”
El mexicano respondió: “Sólo un poco de tiempo”.
El americano luego le preguntó: “¿Porqué no permaneces más tiempo y sacas más pescado?”
El mexicano dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.
El americano luego preguntó: “Pero… ¿qué haces con el resto de tu tiempo?”
El pescador mexicano dijo: “duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, me hecho una siesta con mi señora, María, voy todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Como ves tengo una vida divertida y ocupada.”
El americano replicó: “Soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deja te explico… deberías gastar más tiempo en la pesca, con los ingresos comprar un bote más grande, con los ingresos del bote más grande podrías comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador, eventualmente abrir tu propia procesadora.Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este “pinche” pueblo e irte a Ciudad de México, luego a Los Angeles y eventualmente a Nueva York, donde manejarías tu empresa en expansión”.
El pescador mexicano preguntó: “Pero, cuánto tiempo tarda todo eso?”.
A lo cual respondió el americano: “entre 15 y 20 años”.
- “¿Y luego qué?”
El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte. “Cuando llegue la hora deberías anunciar un IPO (Oferta inicial de acciones) y vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones”.
- “Millones… ¿y luego qué?”
Dijo el americano, “Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, echar una siesta con tu mujer, ir todas las noches al pueblo a tomar vino y tocar la guitarra con tus amigos”.

- Señor y para que debo trabajar tantos años, para hacer lo que hoy ya estoy haciendo?
MORALEJA: Cuantas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos. La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirnos tristes por aquello que no tenemos.

NO TODO ES DINERO

                            "Quien tiene un sueño conoce a lo que
                            tiene que renunciar con el propósito de
                            avanzar."

                                                      John Maxwell


Todas las personas del mundo nos hacemos siempre las mismas preguntas: “¿De donde vengo?”, “¿Qué es lo que hago aquí?”, “¿Quién soy?” y “¿A dónde voy?”. Y prácticamente estas preguntas se pueden resumir en “¿Cuál es el propósito de mi vida?”.

A veces nos confundimos pensando que el propósito de nuestra vida es equivalente a las metas y objetivos que nos planteamos, pero no es así. Si todos conociéramos ese propósito, el fin último al que debiéramos aspirar, entonces disfrutaríamos de la vida plenamente. Mira, todos tenemos la necesidad de realizarnos, de ser felices, de lograr algo importante en nuestra existencia, sin embargo, no importa todo lo que hagamos, cuanto estudiemos, las horas que trabajemos, los libros que leamos, los cursos que tomemos, los entrenamientos que recibamos, la gente que conozcamos, las relaciones personales que establezcamos; por alguna razón siempre tenemos la sensación de que algo nos falta.

Es una mezcla de vacío y desesperación la que nos hace sentir que nuestro corazón y nuestro ser no están completos y que la felicidad se nos escapa a cada minuto. ¿Has sentido esto alguna vez? Pues déjame decirte una cosa: no estás solo. Hay miles y miles de personas que hoy mismo, en este mismo instante, se sienten vacíos y solos, como quizás tú te estás sintiendo ahora.
No, no es raro ni es cuestión de algún mal mental o falta de deseos de vivir ni nada por el estilo. El problema es que ese vacío no viene de la falta o exceso de dinero, amistad, salud, trabajo, estudios, familia, diversión ni de ninguna de las cosas que pudieras desear en esta vida. Esa sensación viene de un lugar mucho más profundo y es de tu espíritu. Algo falta. Algo se necesita. Pero espera… hay esperanza. Hay una forma de eliminar, de una vez y por todas, esa sensación y ese vacío en tu vida. Sin embargo, hay una barrera muy grande que nos impide ver más allá y pasar a un estado de verdadera felicidad. Esa barrera sí que es un problema y es importante que descubras en tu propia vida cual es esta barrera y el predicamento en que te encuentras, antes de poder iniciar el trayecto hacia el cumplimiento del propósito de tu vida.

En el Reino Unido es bastante común viajar durante un año antes de empezar la Universidad. Pero no son tantos los estudiantes que vuelven y empiezan un negocio que le da la vuelta a una industria y salva vidas al mismo tiempo. Pero Katie Alcott no es tu típica empresaria.

katiealcott

Viajo por India cuando tenía solo 18 anos, y desarrollo interés en asuntos de agua, después de un ataque de disentería. Dos millones de gente mueren cada año de enfermedades relacionadas con el agua, mil millónes de personas no tienen acceso a agua limpia apta para beber“

  La determinación de Katie para cambiar esta situación le llevo a establecer Frank, una embotelladora de agua ética. Una embotelladora sin animo de lucro, el dinero que hace Frank ayuda a financiar agua limpia en países en desarrollo.
Katie no tenia experiencia previa en la industria de agua embotellada. Dejo un buen trabajo y corrió un gran riesgo financiero en un concepto que no había sido probado antes, pero es un riesgo que valió la pena
Frank se ha duplicado en tamaño cada ano. Durante sus cinco años de existencia ha financiado más de 120 proyectos que proveen agua limpia a más de 500,000 personas. Frank da el 100% de sus beneficios a proyectos situados en Andhra Pradesh. Sin duda una historia que nos inspira a todos.
Amigos de la Tierra mantienen que el agua embotellada es una locura medioambiental, y Frank Water esta de acuerdo con esto. La consumación de agua embotellada es parte del problema de Pobreza Climática y por ello exacerba el acceso al agua limpia en países en desarrollo.

La decisión de que tan temprano o tardes inicias, esta en tus manos. 

miércoles, 1 de agosto de 2012

CASUALIDAD O PROPOSITO?

                          "No existe la casualidad, y lo que se nos
                          presenta como azar surge de las fuentes
                          más profundas."
 
                                             Friedrich Schiller.
 

Lo que tengo no me pertenece, aunque forme parte de mí.
Todo lo que soy me fue prestado por el Creador, para que pueda repartir con aquellos que entran en mi vida.
Nadie cruza nuestro camino por casualidad.
Y nosotros no entramos en la vida de alguien sin ninguna razón.
Hay mucho para dar y recibir.
Mucho para aprender, con experiencias positivas o negativas.
Es eso… intenta ver las cosas negativas que te pasan como algo que sucede por alguna razón.
Y no te lamentes de lo ocurrido, además, reclamar no te servirá de nada, Y te vendará los ojos para continuar tu camino.
Cuando no conseguimos olvidarnos que alguien nos lastimó, estamos reviviendo la herida, haciéndola muchas veces, mayor que la que teníamos antes.
No siempre las personas nos lastiman intencionalmente.
Muchas veces, nos sentimos heridos, pero la otra persona ni siquiera se dió cuenta de esa situación, y nos decepcionamos porque aquella persona no cumplió nuestras expectativas.
¡Nuestras expectativas!
¿Y sabemos cuáles eran las expectativas de la otra persona?
A nosotros nos decepcionan, y nosotros decepcionamos a los demás.
Pero, claro, es más fácil pensar en las cosas que nos duelen a nosotros.
Cuando alguien nos dice que nos lastimó sin intención, ¡créele!
Te va a hacer bien. Y así, tal vez, te entenderán cuando digas sinceramente, “fue sin querer.”
¡Da lo mejor que puedas de tí!
Cuando te vayas, la única cosa que dejarás es el recuerdo de lo que hiciste aquí.
Sé bueno, intentá dar siempre el primer paso nunca niegues una ayuda que esté a tu alcance, perdoná y da lo mejor de tí mismo.
¡Se una bendición!
Dios no viene en persona para bendecirnos.
Él usa a los que están dispuestos a cumplir la misión.
Todos podemos ser ángeles.
La eternidad está en nuestras manos.
¡Viví de manera que cuando ya no estés, gran parte de tí continúe en aquellos que tuvieron la fortuna de encontrarte!

En la Naturaleza podemos observar “casualidades” que tienen fácil explicación:
En la selva amazónica los Castaños del Brasil, árboles que llegan a alcanzar más de 50 metros de altura, producen un fruto del tamaño de un coco que al estar maduro cae al suelo y queda intacto, ¡que casualidad!. No son pocos los animales que intentan abrirlo para comerse las jugosas semillas que guarda en su interior, sin embargo sólo un tipo de roedor (agouti) posee unos dientes incisivos capaz de perforar la dura cáscara y hacerse con las semillas, ¡qué casualidad!. No acaba ahí, este roedor no puede comerse todas las semillas de una vez, así que las entierra a unos pocos centímetros de profundidad y así guardarlas para el futuro. Sin embargo, sucede que su mala memoria hace que no sea capaz de recuperarlas todas y aquellas que permanecen enterradas germinan y crece un nuevo castaño, ¡Cuántas casualidades!. Esta claro que no es casualidad, sino que a cambio de recibir el alimento del castaño, los agouti ayudan a que éste se reproduzca.
Cuanto más conocimientos poseamos y más observemos los detalles de cada situación, encontraremos explicaciones a situaciones que de otro modo atribuiríamos a la casualidad, la suerte o a Dios. Parece que no sabemos vivir admitiendo que no conocemos la explicación de todos los sucesos y para “solucionarlo” inventamos argumentos absurdos.

TODO ES GANANCIA

                        "La felicidad humana generalmente no se
                       logra con grandes golpes de suerte, que
                       pueden ocurrir pocas veces, sino con
                       pequeñas cosas que ocurren todos los días."

                                                 Benjamin Franklin.


Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia… pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.
Perdí mis privilegios y fantasías de niño… pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.
Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía… pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.
Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír… pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor.
Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida.
Pero junto a ese “perder” hoy intento el valor de “ganar“.
Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.
No importa en qué momento de la vida te cansaste.
Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar.
Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en ti mismo.
¿Sufriste mucho en este periodo?… fue aprendizaje.
¿Lloraste mucho?… fue limpieza en el alma.
¿Sentiste rencor?… fue para poder perdonar.
¿Estuviste solitario en algunos momentos?… fue porque cerraste la puerta.
¿Creíste que todo se había perdido?… fue simplemente el inicio de tu mejora.
¿Te sientes solitario?
Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse más a ti.

Inciar de nuevo.
Hoy es un excelente día para comenzar con un nuevo proyecto de vida.
¿A donde quieres llegar?.
Mira alto, sueña alto, anhela lo mejor de lo mejor, anhela todo lo bueno, pues la vida nos trae lo que anhelamos.
Si pensamos pequeño, lo pequeño nos vendrá.
Si pensamos firmemente en lo mejor, en lo positivo y luchamos por alcanzarlo; lo mejor va a venir a nuestra vida.
Hoy es el día de la gran limpieza mental.
Tira todo lo que te encadena al pasado que te hace daño.
Arroja todo a la basura, limpia tu corazón, haz que esté listo para una nueva vida, y para un nuevo amor si te encuentras solo; pues somos apasionados, somos capaces de amar muchas veces, porque somos la manifestación del amor.
La vida te llama, te invita a una nueva aventura, a un nuevo viaje, a un nuevo desafío.
Proponte en este día a ti mismo que harás todo lo posible para alcanzar tus objetivos.
Confía en la vida, confía en ti. pero por encima de todas las cosa confía en el Señor.

LO GRANDE DE SER PADRE

                           "Cuando yo tenía catorce años, mi padre
                           era tan ignorante que no podía soportarle.
                           Pero cuando cumplí los veintiuno, me
                           parecía increíble lo mucho que mi padre
                           había aprendido en siete años."

                                                          Mark Twain


Solamente sabrás lo que es ser padre, cuando sientas muy hondo el latido de ese pedazo de tu corazón sobre tu pecho, henchido de legítimo orgullo.
Sabrás lo que es ser padre cuando comprendas que el fruto de tu sueño es ahora una realidad palpitante, ternura en piel viva y mirada inocente ante tu regocijo.
Conocerás la dicha de ser padre cuando entiendas que tu sueño ya jamás será completo, cuando sepas del llanto de la madrugada, de tus largas ojeras y la satisfacción de ver a tu renuevo tranquilamente dormido, aunque tú no lo puedas hacer.
Únicamente sabrás lo que es hacerse padre cuando radiante pasees a tu hijo en su dorada carriola, le hables aunque sepas que no te entiende aún y lo veas descubriendo asombrado cada pequeña cosa que constituirá su primera lección de filosofía.
Sabrás lo que significa ser padre cuando en la noche corras por esa medicina que necesita para aliviar su fiebre, al llevar la cuenta de sus vacunas y cuando de puntillas te acerques a su cuna a escuchar su respiración, acompasada y feliz.
Cuando por primera vez te diga papá, ría cuando lo lances al aire y no sienta el peligro porque tú le das seguridad con tu sonrisa, cuando le impulses a dar sus primeros pasos, inequívoca señal de que empieza el camino hacia su destino y corras detrás de su bicicleta donde afanosamente pedalea los primeros caminos y distancias del peregrinar futuro de su vida.
Sabrás la maravilla que posees cuando lo lleves por vez primera a la escuela y veas sus ojos llorosos porque no quiere separarse de ti y sientas el alma adolorida al alejarte dejándolo en medio de otros egoísmos que, sin embargo, le enseñarán a ser compartido.
Cuando te muestre sus primeros garrapateados dibujos, incipiente Picasso que preludia en ellos el afán por la belleza que se esconde en su corazón. Y sobre todo cuando se abrace a ti, tomando tu mano simbolizando con ello la confianza de tu fortaleza, que le dará seguridad en su andar.
Sabrás lo que es ser padre cuando reclame tu tiempo y tu tengas que buscarlo y encontrarlo en donde puedas, cuando lo lleves al circo y a la playa y al paseo cansado pero gratificante, cuando juntos sueñen en las vacaciones en que ambos se pertenecerán por completo, cuando le enseñes a jugar y a llenar rompecabezas y juntos caminen por el parque cualquier tarde esplendorosa de abril.
Comprenderás la maravilla que Dios te concedió, cuando te rete con sus primeras preguntas y de momento no sepas como contestarlas, cuando le ayudes a escribir la carta a Santa Claus y esperes la vigilia de la Navidad con el ansia compartida de una nueva niñez tuya y descubra en tu abrazo y tu caricia y tu beso incondicional, cuando le amas.
Sabrás lo que es ser padre cuando lo lleves a que toque a Dios por primera vez, le enseñes a rezar por todos y sienta que tu cariño es algo en lo que puede confiadamente descansar. Y cuando ves que va creciendo y tú lo acompañas, va avanzando y tú estás a su lado, y se va haciendo adolescente y en ese proceso tú no lo dejas, por duro que sea el ver que poco a poco se desprende de ti, para ir en busca de sí mismo.
Sabrás lo que es ser padre cuando oigas el reclamo inesperado y su deseo de independencia. El día que deje de acompañarte, porque sus amigos lo esperan y sientas que tu corazón se estremece, porque el día llegó antes de lo que pensabas y sientas profundamente que así debe ser, porque es el precio que pagarás por el aprendizaje de su vuelo definitivo.
Y finalmente sabrás lo que es ser padre cuando un día tu hijo tenga que partir para estudiar en otro lugar, o a un trabajo distante y la nostalgia consuma las horas que antes feliz disfrutaste en su compañía y quizás sea el teléfono o el Internet la lejana liga que te una a él.
Y sobre todo cuando alguien venga y lo lleve de tu lado para perseguir otro arco iris, el de su propia vida, compartida con alguien a quien amará y tú deberás aceptarlo, porque esa es la ley de la vida y tu hijo te fue solamente prestado por un tiempo.
Entonces sabrás lo que es saberte padre. Que no estudiaste para ello, pero lo viviste y lo seguirás viviendo. Y el regocijo que eso te proporcionará deberá entonces ser mayor que el dolor que supone el sentir que algo muy tierno se despide de tu alma. Pero es solo entonces que podrás saber con plenitud, la maravillosa experiencia, regalo de Dios vivo, que es saberse padre.

Gracias a mi esposa e hijas por permitirme el honor de ser padre. Y gracias a Dios por permitirme el privilegio de ser Hijo.

PEQUEÑAS COSAS.....

                           "Tenga cuidado con las cosas pequeñas.
                           Su ausencia o presencia pueden cambiarlo
                           todo."

                                                       Han Shan


Lo recordó un joven empresario. Es la frase de un conocido poeta alemán: “Si cada ama de casa barre diariamente el frente de su casa, la ciudad está limpia”.

Lo pequeño es pequeño; pero ser fiel en lo pequeño, es cosa grande. Gracias al orden del átomo pueden existir las galaxias. Por eso la mejor prueba de que alguien quiere, de veras, mejorar el mundo es que ponga en orden su escritorio o su cocina.

Es la pequeña flama del cerillo que enciende cada uno en la oscuridad lo que hace que un estadio tenga luz de mediodía. ¿Qué sería de las montañas sin los granos de arena? El secreto de las operaciones complicadísimas de las gigantescas computadoras que calculan los viajes espaciales son las diminutas placas de silicio que se portan como minúsculos interruptores.

“Mi país tiene el puente mas grande del mundo, la torre mas alta, la carretera mas larga…” “Nosotros”, respondía el interlocutor japonés, “tenemos niños, pinceladas, transistores, flores y arbolitos enanos… todo es pequeño; pero requiere una gran paciencia y hace crecer el espíritu, y se despidió con una breve sonrisa y una leve caravana.

O. Henry contaba el poder de una hoja de árbol. Aquel invierno, el pintor murió de pulmonía por pintarla, a la intemperie, en la ventana de la muchacha enferma. Ella aseguraba que al caer la ultima hoja del árbol moriría… pero la hoja nunca cayó.

Son los granos de arena los que hacen el amplio arco de las ensenadas, la inmensidad de los desiertos y las enhiestas escarpaduras de las montañas… son una gran obra maestra del Creador y del hombre, su criatura.

Tendemos a no valorar las pequeñas cosas cotidianas que se nos presentan, y sólo les damos importancia cuando sentimos su ausencia. Quizás por cotidiano, jamás celebramos la salida del sol. Solo lo añoramos cuando, en nuestras vacaciones en la playa, no se hace presente por varios días.
Maldecimos la lluvia porque nos obliga al tedioso trabajo de cargar con el paraguas y desluce nuestros zapatos. Sólo le damos importancia cuando la sequía nos consume, o cuando, por unas pocas horas, falta el agua en nuestras canillas.
Esperando quizás el “gran espectáculo” nos perdemos de vivir los pequeños espectáculos que la naturaleza nos presenta día a día. Hay quienes piensan que cuanto más se sabe de fenómenos que ocurren a diario, menos se disfruta de ellos. Que el sabio disfruta menos que el neófito de los sucesos naturales. Pero no todo es así; todo lo contrario. Cuanto más se sabe, más sorprendente parece.
Cuanto más se sabe, más milagroso parece. Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, que es lo que conocemos… ¿Podremos ser capaces de disfrutar plenamente cuando se nos presente algo diferente?…
Gocemos a diario de los “pequeños milagros” que, día a día, se abren a nuestro paso. Después de todo… ¿No será que el gran milagro es la conjunción de todos esos más pequeños?. A lo mejor el gran milagro consiste en encontrar la felicidad en las pequeñas cosas de todos los días de nuestra vida.
…Y así en la búsqueda de nuevas oportunidades, llenos de insatisfacción muchas veces no nos damos cuenta del verdadero valor de las personas y de las cosas que pasaron por nuestro camino. Lo lamentable es que por no darnos cuenta a tiempo luego cuando las perdemos queremos volver atrás y ya es tarde muy tarde… La vida nos da todo lo necesario para que seamos felices, sólo que nos damos cuenta cuando ya no lo somos.
Es hora de darnos cuenta y de aprender a valorar en el presente todo lo que tenemos. De nada sirve llorar por lo que dejamos ir, por lo que no hicimos, por lo que no le dimos importancia: ya no está. La vida no puede rebobinarse, ni modificarse. Las escenas quedan grabadas y no hay forma de eliminar los trozos de la cinta que no nos gustan, ni podemos regrabarla, ni siquiera podemos detenerla en los buenos momentos, solo está en nosotros la posibilidad de continuar filmando y que a partir de hoy cada escena sea única e irrepetible y por encima de todo sea tan valiosa que no nos haga arrepentirnos nunca y ni siquiera sentir culpas por alguna escena del filme.
Es la película de tu vida, es tu historia y vos sos el protagonista, no la titules “Lo que el viento se llevó”, ni “Pide al tiempo que vuelva” sería lindo que tu película se llame “La historia sin fin”.

ESFORZADO Y VALIENTE

                            "Ningún hombre conoce lo malo que es
                             hasta que no ha tratado de esforzarse por
                             ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza
                             de un viento tratando de caminar contra él,
                             no dejándote llevar."

                                             Clive Staples Lewis.

En la pequeña escuelita rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Un chiquito tenía asignada la tarea de llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.

Una mañana, llegaron y encontraron la escuela envuelta en llamas. Sacaron al niño inconsciente más muerto que vivo del edificio. Tenía quemaduras graves en la mitad inferior de su cuerpo y lo llevaron de urgencia al hospital del condado.

En su cama, horriblemente quemado y semi-inconsciente, el niño oía al médico que hablaba con su madre. Le decía que seguramente su hijo moriría - que era lo mejor que podía pasar, en realidad -, pues el fuego había destruido la parte inferior de su cuerpo.

Pero el valiente niño no quería morir. Decidió que sobreviviría. De alguna manera, para gran sorpresa del médico, sobrevivió. Una vez superado el peligro de muerte, volvió a oír a su madre y al médico hablando despacito. Dado que el fuego había dañado en gran manera las extremidades inferiores de su cuerpo, le decía el médico a la madre, habría sido mucho mejor que muriera, ya que estaba condenado a ser inválido toda la vida, sin la posibilidad de usar sus piernas.

Una vez más el valiente niño tomó una decisión. No sería un inválido; ¡caminaría! Pero desgraciadamente, de la cintura para abajo, no tenía capacidad motriz. Sus delgadas piernas colgaban sin vida.

Finalmente, le dieron de alta. Todos los días, su madre le masajeaba las piernas, pero no había sensación, ni control, nada. No obstante, su determinación de caminar era más fuerte que nunca.

Cuando no estaba en la cama, estaba confinado a una silla de ruedas. Una mañana soleada, la madre lo llevó al patio para que tomara aire fresco. Ese día en lugar de quedarse sentado, se tiró de la silla. Se impulsó sobre el césped arrastrando las piernas.

Llegó hasta el cerco de postes blancos que rodeaba el jardín de su casa. Con gran esfuerzo, se subió al cerco. Allí, poste por poste, empezó a avanzar por el cerco, decidido a caminar. Empezó a hacer lo mismo todos los días hasta que hizo una pequeña huella junto al cerco. Nada quería más que darle vida a esas dos piernas.

Por fin, gracias a los fervientes masajes diarios de su madre, su persistencia férrea y su resuelta determinación, desarrolló la capacidad, primero de pararse, luego caminar tambaleándose y finalmente caminar solo y después correr.

Empezó a ir caminando al colegio, después corriendo, por el simple placer de correr. Más adelante, en la universidad, formó parte del equipo de carrera sobre pista.

Y aun después, en el Madison Square Garden, este joven que no tenía esperanzas de que sobreviviera, que nunca caminaría, que nunca tendría la posibiulidad de correr, este joven determinado, el Dr. Glenn Cunningham, ¡corrió el kilómetro más veloz del mundo!

Glenn Cunningham nació el 4 de agosto de 1909, en Atlanta, Kansas. Fue uno de los mejores atletas del mundo durante la década de 1930, ganando el prestigioso premio Sullivan, en 1933, como el más alto de los atletas amateur. El colegiado nacional UCA y campeón en 1932, llegó a colocarse cuarto en el Olímpico de 1.500.

Cunningham ganó el apodo de "Kansas Ironman" el hombre de hierro, por una serie de actuaciones estelares. Graduado de la Universidad de Kansas, Cunningham ganó dos títulos nacionales colegiado UCA y ocho coronas, cinco de ellos en el exterior en una milla-1.500. Él estableció un récord mundial de una milla 4:06.8 en 1934. Fue segundo en el 1936 Olímpicos de 1.500 y dos semanas más tarde establecer un récord mundial 800 de 1:49.7. En 1938, Cunningham corrió una milla en 4:04.4 en una pista extra, una marca muy por debajo del récord mundial al aire libre. Debido a los problemas de circulación causados por el accidente de su infancia, Cunningham necesitaba casi una hora para prepararse para una carrera. En primer lugar necesitaba masajes en sus piernas y un largo período de calentamiento.

Obtuvo un título de maestría de la Universidad de Iowa y un doctorado de la Universidad de Nueva York, se retiró de la competencia en 1940 y durante cuatro años fue director de educación física en la Universidad de Cornell en Iowa.

Luego Cunningham y su esposa abrieron para la Juventud el Glenn Cunningham Ranch en Kansas, donde ayudó alrededor de 10.000 niños desfavorecidos y se convirtió en un predicador laico. Murió en Arkansas el 10 de marzo de 1988.

Josué 1:9 Dice: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”