sábado, 30 de junio de 2012

UN TIEMPO PARA CADA COSA....

                                                    "Así que, no os afanéis por el día
                                   de mañana, porque el día de mañana
                                   traerá su afán. Basta a cada día su
                                   propio mal."

                                                                                 Mateo 6:34

Dios con toda su omnipotencia pudo realizar su creacion en un abrir y cerrar de ojos, sinembargo se tomo 6 dias y descanso en el septimo, quienes somos nosotros para pretender alterar el curso normal de las cosa.


Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un día vió que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir.

El hombre vió que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fué que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fué privada su salud.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuánta verdad hay en esto! Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos así como el oro es refinado con el fuego.

Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o que no tenemos, o que no debamos tener, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener. Nunca pensemos ni nos enfoquemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado!!!

La biblia nos enseña en Eclesiastes 3: 1-22
"1 PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:
2 Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
3 Tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
4 Tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
5 Tiempo de esparcir las piedras, y tiempo de allegar las piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de alejarse de abrazar;
6 Tiempo de agenciar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de arrojar;
7 Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
8 Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
9 ¿Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja?
10 Yo he visto el trabajo que Dios ha dado á los hijos de los hombres para que en él se ocupasen.
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo.
12 Yo he conocido que no hay mejor para ellos, que alegrarse, y hacer bien en su vida:
13 Y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.
14 He entendido que todo lo que Dios hace, ésto será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.
15 Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó.
16 Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí la impiedad; y en lugar de la justicia, allí la iniquidad.
17 Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.
18 Dije en mi corazón, en orden á la condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así echaran de ver ellos mismos que son semejantes á las bestias.
19 Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad.
20 Todo va á un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo.
21 ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?
22 Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él? "

"Si buscas una buena solucion y no la encuentras, consulta al tiempo, puesto que el tiempo es la maxima sabiduria"

                                Tales de Mileto

miércoles, 20 de junio de 2012

LA PARTE MAS IMPORTANTE DEL CUERPO

                                "La soledad es un consuelo para un
                                 alma entristecida, que aborrece a los
                                 que la rodean igual que un ciervo herido
                                 abandona su rebaño, para refugiarse en
                                 una cueva en la que soñará o morirá."

                                                           Khalil Gibran.


"Un día mi madre me preguntó cuál era la parte más

importante del cuerpo.
A través de los años, traté de buscar la respuesta correcta.
Cuando era más joven, pensé que el sonido era muy

importante para nosotros, por eso dije:
- "Mis oídos, mamá".
- "No", me contestó mi madre, "muchas personas son sordas

y se arreglan perfectamente".
- "Pero sigue pensando, te preguntaré de nuevo."
Al cabo de unos años me preguntó otra vez, y para entonces

yo creía haber encontrado la respuesta correcta. Así que le

dije:
- "Mamá, la vista es muy importante para todos. Entonces

deben ser nuestros ojos."
Con una sonrisa tolerante me dijo:
- "Estas aprendiendo rápidamente, pero la respuesta no es

correcta porque hay muchas personas que son ciegas y

salen adelante aún sin sus ojos".
Continué pensando. Mi madre me preguntó un par de veces

más, y, ante mis respuestas, la suya era:
- "No, pero te vuelves más inteligente con los años. Pronto

acertarás".
El año pasado, mi abuelo murió. Todos estábamos dolidos.

Lloramos. Incluso mi padre lloró. Recuerdo esto porque fue

la segunda vez que lo vi llorar.
Al momento de darle al abuelo el adiós final, mi madre me

miró y me preguntó:
- "¿No sabes todavía cuál es la parte más importante del

cuerpo, hijo?".
Me asustó que me preguntara eso justo en ese momento,

pues yo siempre había creído que se trataba de un juego

entre mi madre y yo.
Pero ella, notando mi confusión, me dijo:
- "Esta pregunta es muy importante. A todas las respuestas

que me diste en el pasado, te dije que estabas equivocado y

por qué. Pero hoy es el día en que necesitas saberlo."
Rompió a llorar y la abracé. Entre sollozos y apoyada en mí,

me dijo:
- "Hijo, la parte más importante del cuerpo es tu hombro".
- "¿Porque sostiene mi cabeza?", le pregunté.
- "No, hijo, es porque puede sostener la cabeza de un ser

amado o de un amigo cuando llora. Algún día de nuestras

vidas, todos necesitaremos un hombro para llorar. Yo sólo

espero que tengas amor y amigos, y así siempre tendrás un

hombro donde llorar cuando lo necesites, como yo ahora

necesito del tuyo".

"Jesús no promete consolar toda tristeza sino la tristeza que

es apropiada, la que está de acuerdo a la situación y "es

según la voluntad de Dios"

Cristo declara que felices son los que lloran algo que a primera vista pareciera una contradicción. Pero al meditar sobre este pasaje uno llega a la conclusión de que no solamente no son incompatibles, sino que además es la receta divina para la felicidad.
Empecemos con la palabra "llorar". En el Nuevo Testamento existen 9 palabras diferentes para expresar tristeza. La palabra que Jesús emplea en Mateo 5:4 es la más fuerte de las nueve. Expresa el lamento de un corazón quebrantado. Pocas veces lo experimentamos, o mejor dicho para muchos a menudo no nos permitimos experimentar esta clase de tristeza.
Sin embargo, Jesús no promete consolar toda tristeza sino la tristeza que es apropiada, la que está de acuerdo a la situación y "es según la voluntad de Dios" (2ª Corintios 7:10).

PEQUEÑOS DETALLES

                   
"Para saber bien las cosas, hay que conocerlas con todo detalle; y como los detalles son casi infinitos, nuestros conocimientos son siempre superficiales e imperfectos"

                                             Francois de la Rochefoucauld.
 

El alumno, según él, había terminado el cuadro. Llamó a su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y observó la obra con detenimiento y concentración durante un rato. Entonces, le pidió al alumno la paleta y los pinceles.
Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí y allá. Cuando el maestro le regresó las pinturas al alumno el cuadro había cambiado notablemente.
El alumno quedó asombrado; ante sus propios ojos la obra

había pasado de mediocre a sublime. Casi con reverencia le

dijo al maestro:

¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples

detalles, haya cambiado tanto el cuadro?
Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el

maestro.

Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la

vida son detalles.
Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a

veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos

rodean cada día. Un ave que canta, una flor que se abre, el

beso de un hijo en nuestra mejilla, son ejemplos de

pequeños detalles que al sumarse pueden hacer diferente

nuestra existencia.

Todas las relaciones -familia, matrimonio, noviazgo o

amistad- se basan en detalles. Nadie espera que remontes

el Océano Atlántico por él, aunque probablemente sí que le

hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales

el Monte Everest para probar tu amistad, pero sí que lo

visites durante unos minutos cuando sabes que está

enfermo.

Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad

para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo

triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar

muchas otras, modestas pero significativas. Se puede pasar

la vida sin que la otra persona necesitara jamás que le

donaras un riñón, aunque se quedó esperando que le

devolvieras la llamada.

Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la

lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la mañana

cambiará una vida miserable por una llena de dicha. Esto es

falso, en verdad la felicidad se finca en pequeñeces, en

detalles que sazonan día a día nuestra existencia.
Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la

aparente simpleza. NO desestimes jamás el poder de las

cosas pequeñas: una flor, una carta, una palmada en el

hombro, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en una

tarjeta. Todas estas pueden parecer poca cosa, pero no

pienses que son  insignificantes.

En los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se

convierten en el cemento que une los ladrillos de esa

construcción que llamamos relación. La flor se marchitará,

las palabras quizá se las llevará el viento, pero el recuerdo

de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y

el corazón de quien las recibió.

¿Qué esperas entonces? Escribe esa carta, haz esa visita,

levanta el teléfono. Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún

es tuya. NO lo dejes para después por parecerte poca cosa.

En las relaciones no hay cosas pequeñas, únicamente

existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas

intenciones...

PROYECTO DE VIDA



                                              "Muéstrame un obrero con grandes
                                                sueños y en él encontrarás un hombre
                                                que puede cambiar la historia.
                                                Muéstrame un hombre sin sueños, y
                                                en él hallarás a un simple obrero."
                                               

                                               James Cash Penny.

Sin un plan de vida los sueños no son más que eso: simples sueños. Solo un plan de vida convierte un sueño en una meta realizable.

Todo en la vida comienza con un sueño y solo unos compromisos claros evitan que muera como un sueño.

Ningún capitán se aventura en altamar sin saber por donde va ni como va a llegar. El tiene su plan de viaje y lo sigue con fidelidad.

Anímate, pues a crear los mapas de tu vida, a definir tus objetivos, a concretar los medios y a fijar tus metas.

Parece mentira, pero hay muchos que viven al vaivén de la corriente. En lugar de ser proactivos son reactivos y no actúan con una visión de futuro.

Visión de futuro es lo que distingue a los líderes y ya se sabe que nadie puede ser líder de los demás, si primero no es líder de su propia vida.

Si tomas conciencia de tus fortalezas y tus debilidades, puedes identificar unas metas y elegir los medios para alcanzarlas con un buen cronograma.

Esas son las claves para un plan de vida, seguido con la decisión y con opción de cambio y adaptación a la realidad.



“Deléitate asimismo en el Señor,
Y el te concederá las peticiones de tu corazón (tus sueños o

los anhelos de tu corazón).” Salmos 37:4 VRV1.960

En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión: Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los  animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si: -Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que
somos muy amigos... Necesitamos saber cual será el elegido, pero ¿Cómo descubrirlo?.

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada: Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.

La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.

El primer león intentó escalar y no pudo llegar.
El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?

En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.

¿Cómo?, Preguntaron todos. Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.

El primer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!
El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.

La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de si mismo, y está preparado para ser rey de los demás.

Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado. El Rey de los Animales.

Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.

Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.

La Montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado. !Tu todavía estas creciendo!




¡Adelante!



 Se fiel a un plan de vida con un firme compromiso.



martes, 15 de mayo de 2012

RENUEVATE COMO EL AGUILA

                                       "Aquellas personas que no están
                                        dispuestas a pequeñas reformas, no
                                        estarán nunca en las filas de los
                                        hombres que apuestan a cambios
                                        trascendentales"


                                                                 Gandhi

Hay dos historias con el mismo personaje “El águila”. Deseo hacer un paralelo de ambas, y colocarte a reflexionar, sobre la decisión de cómo quieres vivir el resto de tu vida:
El águila es el ave que posee mayor longevidad de su especie. Llega a vivir hasta setenta años.
Pero para llegar a esa edad, a los cuarenta años tiene que tomar una seria y difícil decisión. A los cuarenta ella está con sus uñas largas y flexibles, no consigue agarrar más a sus presas de las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo se curva apuntando hacia el pecho, están las alas envejecidas y pesadas en función del grosor de las plumas, y volar se le hace muy difícil.
Entonces el águila sólo tiene dos alternativas: morir o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que dura ciento cincuenta días.
Ese proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido próximo a un acantilado donde no necesite volar. Entonces, después de encontrar ese lugar, el águila empieza a golpear su pico contra una pared hasta conseguir arrancárselo.
Después de arrancárselo, espera a que le nazca un nuevo pico, con el cual después se arrancará las uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comienza a arrancarse las viejas plumas. Sólo cinco meses después sale en un hermoso vuelo de renovación para vivir durante treinta años más.
En nuestra vida, muchas veces, tenemos que recogernos durante un tiempo y comenzar un proceso de renovación. Para poder continuar volando en un vuelo de victoria, tenemos que desprendernos de recuerdos, costumbres, viejos hábitos…que nos causan dolor.
Solamente libres del peso del pasado, podemos aprovechar el valioso resultado que la renovación siempre nos trae.

Ahora veamos la otra cara de la historia:
“Exploraba un jovencito aquellos lugares particularmente bellos de la cordillera, cuando de pronto se encuentra con un huevo de ave sobre el que no pudo precisar a cuál especie pertenecía. Con mucho cuidado lo guarda en su mochila. Ya en su casa, decide agregarlo a uno de los nidos de sus gallinas que empollaban en el gallinero. Con el correr de los días, junto a los polluelos de gallina también aparece aquel traído con tanto esmero de las cumbres. Resultó ser un polluelo de águila al que la gallina adoptó sin advertirlo.
Sus días transcurrieron sin sobresaltos. Fue tiernamente atendido por la gallina que lo consideró uno más de los suyos. Aprendió todo lo que una gallina puede enseñar y vivió según sus hábitos: recorría el corral en buscando granos e insectos para comer y, por las noches, solía saltar hasta las ramas más altas de un viejo árbol para pernoctar.
Un día, sobre un limpio cielo azul alcanzó a divisar una imponente ave que volaba majestuosa. Inquieta, le pregunta a una vieja gallina qué tipo de ave era aquella que, por alcanzar tanta altura, demostraba disponer de mayor libertad.
-Es un águila-, le contestó su amiga. Las águilas se caracterizan por lograr esas alturas y volar felices y libres.
-¿Y nosotras?-, le pregunta angustiada.
-¡Ah, no! Nosotras no podemos hacerlo. Por lo tanto, ni sueñes con imitarla. Vive la vida que te enseñamos. Vive como una gallina, pues nosotras no podemos ser otra cosa.
Sumisamente el águila-gallina aceptó la sentencia y así vivió hasta sus últimos días: sin saber que podía volar. Sin siquiera intentar desplegar sus alas tal como veía en aquella que le había despertado admiración. Y lo más grave: sin percibir, sin tomar conciencia de que ella era un águila.”

Quiero que te preguntes cuál es tu gallinero?
Acaso serán los malos hábitos, como: la pereza, la
 inconstancia, la desmotivación, el desorden……….o de
pronto será la falta de amor propio, la droga, el
 conformismo, el desprecio……solo tú lo sabes……..pero está
 en tus manos la decisión de renovar el camino y alcanzar
 las alturas…..despierta esa águila que está en ti y desecha
 esa crianza de gallina que obtuviste. Jamás permitas que nada ni nadie frustre tus sueños.
A veces nos preguntamos: Por qué renovarnos?
En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.
Para que reanudemos un vuelo victorioso, nos debemos desprender de ataduras, costumbres y otras tradiciones del pasado.
Solamente libres del peso del pasado, con certeza podremos lograr a cabalidad el propósito de nuestra vida.